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Un conflicto abierto desde hace medio siglo

Las dos Coreas están técnicamente en guerra desde hace 49 años, cuando los dos países pusieron fin, con un armisticio firmado en la aldea fronteriza de Panmunjom, a una guerra que duraba tres años (1950-1953) y dividieron la península en dos, tomando como referencia el paralelo 38.

Nunca desde entonces han firmado los dos Estados rivales un tratado de paz. El propio armisticio fue una tarea complejísima que llevó 18 meses de conversaciones. Y buena parte de las discusiones de aquella época se centraron justo en la zona costera del mar Amarillo donde el sábado se produjo el último incidente militar entre ambos países.

El territorio continental adyacente a la histórica ciudad de Kaesong fue dejada en manos del Norte, pero las islas próximas a la costa, ricas en pescado y gambas, quedaron como un territorio en disputa. Los norcoreanos argumentan que las islas protegen Kaesong, mientras que los surcoreanos saben que quien controle las islas controla el tráfico fluvial por el río Han a Seúl. Al final, Seúl se salió con la suya y estableció una 'línea de límite del Norte' que permitió a su Marina patrullar la zona.

Pero aún hoy los pescadores surcoreanos faenan en la zona escoltados por la Armada y los norcoreanos lo intentan con tanto riesgo como rutina. De hecho, según datos citados por un experto en la web de la BBC, los pescadores norcoreanos han entrado en esa área cuatro veces en los últimos seis meses, cifra que Seúl eleva a 12 en el último año. El incidente más grave de esta clase y en la misma zona tuvo lugar en junio de 1999, cuando murieron al menos 30 soldados norcoreanos y nueve surcoreanos resultaron heridos.

Los comentaristas políticos esbozan dos hipótesis para explicar el enfrentamiento naval del sábado. La primera tiene que ver con el Mundial de fútbol. Corea del Sur ha disfrutado durante un mes de la atención y la publicidad de los medios de comunicación, mientras que el Norte, que ha silenciado al máximo el éxito de su vecino del Sur, sufre una terrible hambruna bajo uno de los regímenes más cerrados del mundo.

El Mundial, al fondo

El incidente obedecería, por tanto, a un intento por parte del régimen de Pyongyang de estropearle el fin de fiesta a Seúl. Por si ésa era la intención, el presidente surcoreano, Kin Dae Jung, viajó ayer a Japón con toda naturalidad para asistir a la final entre Alemania y Brasil. La segunda hipótesis estaría relacionada con una trama para minar las posibilidades electorales del presidente surcoreano. Corea del Sur celebrará elecciones presidenciales a finales de este año y el incidente de 1999 se produjo poco antes de los comicios a la Asamblea Nacional. El partido de Kim Dae Jung, que va por detrás en los sondeos, ha hecho bandera de la política de acercamiento y reconciliación con el Norte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de julio de 2002