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LOS PROBLEMAS DE LOS INMIGRANTES

Siete comarcas catalanas ya superan la media europea de extranjeros

Desde 1996 Cataluña ha ganado 271.000 habitantes y el 54 % de ellos son inmigrantes

Cataluña ha roto su tradicional estancamiento demográfico y ha ganado 271.000 habitantes en los últimos seis años. A un ligero repunte del número de nacimientos se ha sumado la constante llegada de inmigrantes extranjeros, que ya suman 244.291 personas según el último padrón oficial, de principios de 2001. Los extranjeros son ya el 3,8% de la población catalana y en siete comarcas ya se supera claramente la media europea, que es del 4,9% .

A comienzos del año pasado la población catalana era de 6,36 millones de habitantes, lo que indica un crecimiento del 4,5% desde 1996. Este crecimiento no se conocía desde hacía décadas, ya que entre 1990 y 1996, por ejemplo, la población sólo aumentó en 40.000 personas.

Y la mayor parte de los nuevos catalanes han nacido fuera de España. Si en 1996 la población de origen extranjero era de sólo 98.035 personas, en 2001 la cifra era de 244.256, lo que significa un aumento del 149%.

Pero no todas las comarcas presentan una concentración de extranjeros parecida. Mientras que zonas de Tarragona, como la Terra Alta, sólo tienen el 0,8% de población de origen extranjero, en Girona, el Alt Empordà tiene el 9,5% y es la comarca catalana con un mayor índice de inmigración. Siete comarcas, la mayor parte de ellas en Girona, están por encima de la media europea de población inmigrante. Son el Alt y el Baix Empordà, el Pla de l'Estany, la Selva, el Baix Penedès, Osona y el Montsià.

Las comarcas con menos porcentaje de población extranjera son, por este orden, la Terra Alta, la Alta Ribagorça, Anoia, el Pallars Sobirà y la Ribera d'Ebre. Ninguna de ellas supera el 1,7% de población inmigrada.

Y las diferencias no acaban aquí. El último informe sobre inmigración del Instituto de Estadística de Cataluña revela que algunas zonas de Cataluña se están especializando en acoger extranjeros de una determinada procedencia. Las comarcas del Pirineo, por ejemplo, son las que tienen un mayor porcentaje de extranjeros comunitarios. Y en el Pallars Sobirà y la Alta Ribagorça, más de la mitad de los extranjeros residentes son ciudadanos de la Unión Europea. Los africanos, en cambio, apenas están representados.

Agrupados por comarcas

Justo lo contrario ocurre en Osona, donde el 85% de los extranjeros proceden de África y sólo el 3% son europeos comunitarios. Un fenómeno parecido sucede en el Pla de l'Estany, el Bages y la Garrotxa. Los ciudadanos de Europa del Este también tienen sus pequeños feudos en Cataluña, básicamente en la provincia de Tarragona. Así, la mitad de los extranjeros residentes en la Terra Alta y el 30% de los del Montsià proceden de esta zona.

Los suramericanos, el colectivo que más está creciendo actualmente en Cataluña, se concentra en el área metropolitana de Barcelona. El 36% de los extranjeros del Barcelonès tienen esta procedencia, un índice parecido al que se observa en el Vallès Occidental y el Baix Llobregat. También esta zona es la preferida de los asiáticos, sobre todo paquistaníes, indios y bengalíes, que viven mayoritariamente en Barcelona ciudad y en Santa Coloma de Gramenet.

Por sexos, el 54% de los inmigrantes son hombres. Las mujeres, sin embargo, representan el 64% de quienes llegan de América Central y el 56% de las originarias de América del Sur.

Pero no todos los extranjeros proceden de países pobres. Cataluña tiene una cada día más nutrida colonia de franceses, alemanes y británicos. De hecho, el 20% de los extranjeros residentes en Cataluña proceden de un país de la comunidad europea. El 53% de ellos tienen menos de 40 años y una cifra similar ha cursado estudios medios o superiores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de junio de 2002