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"Sabían muy bien lo que hacían"

Los actos de vandalismo que denunció ayer Telefónica no son nuevos en la compañía. Entre los días 12, 13 y 14 de enero de 1999, la operadora denunció 37 actos de sabotaje en diversas provincias españolas que afectaron a más de 100.000 usuarios. Los hechos se produjeron pocos días después de la jornada de huelga convocada por los sindicatos con implantación en la compañía, aunque éstos negaron cualquier vinculación con los hechos. Dos años después, en enero 2001, Telefónica sufrió un corte de más de 180.000 líneas y cuatro provincias afectadas (Madrid, Alicante, Cuenca, León y Murcia). Entonces, el clima sindical, según reconocieron trabajadores y directivos, era bueno y las fuentes apuntaron a un simple acto de vandalismo ajeno a la plantilla de Telefónica.

En los hechos sucedidos ayer, al menos 70.000 líneas se vieron afectadas, según una primera evaluación. Unos 25 operarios de Telefónica estaban a primeras horas de la madrugada de hoy arreglando la avería que afectó a la zona sur de Madrid, en concreto a la Ciudad de la Imagen, un amplio complejo industrial donde se ubican importantes empresas productoras de cine y televisión y el canal autonómico Telemadrid. El corte, que se produjo sobre las 13.30 en este punto, también afectó a parte de las instalaciones de TVE en Prado del Rey, según los operarios. "Sabían muy bien lo que hacían, porque han ido a los cables de fibra de óptica que más daño hace", explicó un trabajador.

El arreglo del cable de fibra óptica es lento y requiere un procedimiento muy técnico. A través de un rayo láser, se funde un cristal muy fino que une los cables cortados para que la luz circule sin pérdidas. Luego se emborna con una goma especial. Unos cinco o seis se unen en una especie de tubería, que también es protegida dentro de una manguera de unos cinco centímetros de diámetro.

Varios potentes focos y cuatro furgonetas de Teléfonica fueron el improvisado campamento para arreglar las averías en la rotonda de la carretera de Boadilla del Monte, en la entrada de la Ciudad de la Imagen.

El alcalde del municipio madrileño de Colmenar del Arroyo, Tomás Ventura Rodríguez, del PP, señaló anoche que la compañía telefónica dispone de una caseta de grandes dimensiones y de una antena repetidora en el pico de Almenara (1.262 metros), situado a tres kilómetros del casco urbano. Este centro estaba antes vigilado por un guarda de seguridad, pero desde hace un tiempo permanece sin vigilancia. El resto de instalaciones de Telefónica en el pueblo (una antena de móviles y la centralita en este municipio de 1.000 habitantes sito a 60 kilómetros de Madrid) permanecía intacta, según el regidor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de junio de 2002