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Reportaje:

Los 71 alcaldes más veteranos

El primer edil de Castellar de n'Hug reúne a los que, como él, mantienen la vara de mando desde 1979

Setenta y un alcaldes de Cataluña permanecen en el cargo desde las primeras elecciones democráticas, celebradas en 1979. Ayer, coincidiendo con la conmemoración de los 25 años de recuperación de la democracia con las primeras elecciones legislativas, en 1977, el pequeño municipio de Castellar de n'Hug reunió a buena parte de los alcaldes que han ocupapdo ininterrumpidamente el cargo desde 1979. El encuentro era iniciativa del anfitrión, el alcalde de Castellar de n'Hug, Josep Orriols.

De estos alcaldes, 41 lo son de pueblos de menos de 500 habitantes, y si se les suma los de municipios de entre 500 y 1.000, la cifra se eleva a 50, según datos de la Asociación Catalana de Municipios. Aquí, por lo tanto, más que oficio, lo que hay es afición a su municipio, muchas veces por encima de las ideologías de los partidos que les respaldan. El alcalde del municipio con más habitantes es Josep Azuara (CiU), de El Masnou (21.076 habitantes), y el del más pequeño Jaume Llobet, de Montornès de Segarra (104).

Entre este grupo de veteranos la mayoría pertenece a CiU (58), siete encabezaban listas del PSC, cinco son independientes y uno es de IC. Son 70 alcaldes y 1 alcaldesa, Maria Eulàlia Solsona, de Verdú (Urgell), la única mujer que ha conseguido mantenerse en el cargo desde el primer día. Entonces era una joven de 23 años que acababa su formación como técnica de turismo. A Solsona, cuando le preguntan cuál es su profesión, responde sin dudas: 'Alcaldesa. No he trabajado de nada más y me dedico en cuerpo y alma a la alcaldía'. Reconoce que la política le ha marcado enormemente la vida, pero asegura: 'No me ha hecho cambiar mi manera de pensar. Sigo teniendo mis ideales y me sigo moviendo por idealismo, porque creo que puedo hacer cosas para cambiar mi municipio y para hacer un mundo algo mejor'.

También le cambió la vida a otro joven, Ignasi Costa (PSC), alcalde de Guardiola de Berguedà, que accedió al cargo con 26 años, siendo maestro, al frente de una lista de independientes. Como Solsona, Costa ha tenido y tiene oposición, pero se ha impuesto en cada comicio. Inicialmente fue alcalde al frente de una formación independiente que actuaba amparada por el PSC, el Progrés del Berguedà, pero en las últimas convocatorias ya ha liderado una candidatura del PSC. Costa, que se lamenta principalmente de los conflictos que ha tenido en estos años con la Generalitat, se ha sentido cansado y presionado en algunas ocasiones, se ha tenido que sobreponer a problemas familiares y a las amenazas que en 1995 estuvieron a punto de retirarle de la política y recuerda que sus dos hijos, Laia, de 22 años, y Marc, de 19, le han conocido siempre como alcalde.

¿Y ustedes quieren continuar? Casi sin dudarlo Solsona, Costa y Orriols, el alcalde de Castellar de n'Hug, coinciden en señalar que 'ésta es una decisión del pueblo', pero que aún no les han agotado las ideas. Oriols añade que 'cada uno tiene lo que se merece' y tanto él como los otros dos señalan como principal valor de estos 23 años el haber transformado sus respectivos municipios. Castellar de n'Hug había descendido de los 600 habitantes de una población industrial (textil, minera y cementera) a los 150 del municipio desolado que se encontró Orriols. Ahora, él mismo, el que logró que el Estado lo reconociera como el pueblo turístico más atractivo de España, se vanagloria de tener un municipio con 200 habitantes, sin paro y que se ha sabido transformar totalmente con vistas al turismo. En dos décadas se ha pasado de dos a 12 fondas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de junio de 2002