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Le Pen lanza consignas contra una lista de candidatos 'detestables'

El líder ultra francés trata de evitar la elección de Martine Aubry, la dama de las 35 horas

A falta de apoyos para lograr la elección de sus propios aspirantes, el líder del Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen, lanzó ayer una campaña para 'asegurar la derrota' de varios candidatos de izquierda en la segunda vuelta de las legislativas, a los que considera 'detestables por la virulencia de sus ataques al Frente'. La lista de enemigos a batir está encabezada por la socialista Martine Aubry, promotora de la jornada laboral de 35 horas vigente en Francia.

La selección de este 'blanco' persigue varios objetivos políticos. Le Pen sabe que esa dirigente resulta muy antipática a la organización patronal, que le acusa de haber impuesto la reducción del tiempo de trabajo sin dejar espacio a la negociación entre las partes sociales. Y además, el norte de Francia, por el que concurre Aubry, es una de las zonas obreras donde el Frente Nacional aspira a crecer. En una circunscripción cercana se presenta Marine Le Pen, cuya probable derrota en la segunda vuelta se verá eclipsada si la emblemática Martine Aubry muerde también el polvo.

Bastante popular, Aubry aparecía siempre en las encuestas como la preferida de los simpatizantes de izquierda para el cargo de primera ministra, antes de que la eliminación de Lionel Jospin en las presidenciales diera al traste con esa hipótesis. Pero Aubry verá muy reducido su futuro en la reorganización de la izquierda francesa si resulta derrotada en sus aspiraciones como parlamentaria. En la primera vuelta obtuvo un 31% de votos frente al 21% del candidato chiraquista, Sébastien Huyghe, beneficiario probable del apoyo del resto de la derecha y de la extrema derecha.

Comunistas y ecologistas

La lista de 'detestados' por Le Pen incluye al presidente del Partido Comunista, Robert Hue, símbolo del declive de lo que fue una de las fuerzas más importantes de la estructura política de Francia, y de las dificultades de la izquierda actual para representar a la clase trabajadora. Hue intenta ser elegido por un distrito obrero cercano a París, donde la abstención del domingo pasado, un 39%, superó al voto del candidato comunista, que a su vez tiene al aspirante chiraquista en los talones. Si el 14,4% de votantes del Frente Nacional siguiera las consignas de Le Pen en esta zona obrera, Hue quedaría fuera del Parlamento.

Entre los 'detestados' por Le Pen figuran igualmente los ecologistas Dominique Voynet, Yves Cochet y Noël Mamére, todos ellos en dificultades para ser elegidos en la segunda vuelta en sus respectivas circunscripciones. El Partido Socialista ha retirado a un candidato por Vaucluse (sur de Francia) que pasó a la segunda vuelta con el 25% de los votos, detrás de los de Chirac y Le Pen.

La decisión es significativa porque afecta a Jacques Bompard, el hombre del Frente Nacional que tiene más posibilidades de ser elegido diputado el domingo próximo, y que ahora se batirá sólo contra el candidato a diputado de la Unión por la Mayoría Presidencial (UMP).

Por el contrario, este partido, que es el nuevo instrumento político de Chirac, mantiene a todos sus candidatos en las nueve circunscripciones en que la izquierda, la derecha y el Frente Nacional obtuvieron votos suficientes para optar a la segunda vuelta.

'Que la UMP no retire a estos candidatos es un insulto a los millares de electores republicanos que votaron a Jacques Chirac para bloquear el ascenso del Frente Nacional', afirma Jean-Marc Ayrault, ex presidente del grupo parlamentario socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de junio de 2002