Desconvocada la huelga que obligó a Cruces a anular mil operaciones

Regresa la normalidad a los quirófanos del Hospital de Cruces. La mayoría de los anestesistas del centro acordó ayer en asamblea poner fin a una huelga que ha supuesto la anulación de algo más de mil operaciones programadas (no urgentes ni vitales) desde el 11 de marzo.

Los anestesistas aceptaron 'por mayoría, que no por unanimidad', según precisó el portavoz del comité de huelga, Pedro Olivares, la oferta que les presentó el pasado día 23 la dirección del centro.

El acuerdo supone convertir en fijos a siete de los 13 trabajadores eventuales del servicio, el compromiso de Cruces de poner fin a lo que los huelguistas denominan 'los contratos basura' y la creación de una comisión técnica, integrada por representantes de la dirección y de los anestesistas de Cruces además de un 'especialista de cualificado prestigio' (un anestesista de otro centro de Osakidetza), que analice las necesidades reales del servicio, la plantilla estructural necesaria y su organización.

El portavoz de los huelguistas explicó que tras la desconvocatoria de la huelga les queda un 'sabor agriduce'. Aunque 'Osakidetza ha reconocido el déficit estructural de plantilla en el servicio de anestesia', dijo Olivares, el número de contratos fijos aceptados (siete) está muy por debajo de los trece reclamados. 'Aunque parezca incomprensible, peleamos por mejorar la calidad asistencial del hospital, no por dinero para nosotros', insistió.

Los pacientes cuyas intervenciones quirúrgicas han sido anuladas por la protesta han sido derivados a seis clínicas vizcaínas de la red privada.

Derivar a los pacientes afectados por la anulación de unas 1.015 intervenciones quirúrgicas, 720 consultas preanestesia y 175 tratamientos de la Unidad del Dolor desde el inicio de las protestas ha supuesto a las arcas del Servicio vasco de Salud un desembolso de 240.000 euros semanales.

La dirección de Cruces aseguró en un comunicado que la desconvocatoria de la huelga 'ha sido posible por el esfuerzo de diálogo mantenido en todo momento, que ha posibilitado que la última oferta realizada por Osakidetza hace ya tres semanas haya sido correctamente valorada por el comité de huelga y la asamblea, que finalmente han entendido tanto sus ventajas como la inviabilidad del resto de reivindicaciones que planteaban'.

Aquella oferta, aceptada finalmente ayer en asamblea por los huelguistas tras recchazarla por unanimidad el día que convirtieron la huelga en indefinida, incluía también la creación de una comisión técnica que determine 'las necesidades reales de plantilla'.

El Servicio de Anestesia de Cruces -hospital que realiza el 25% de las operaciones de la sanidad pública vasca- tiene una plantilla de 57 anestesistas fijos y trece eventuales. Estos últimos, según los huelguistas, llevan años encadenando contratos temporales. Diecisiete médicos del servicio no se sumaron a las movilizaciones.

La dirección y representantes de los huelguistas han celebrado varias reuniones desde que la huelga es indefinida. Las últimas tuvieron lugar en la sede del Gobierno vasco en Vitoria y, a instancias de la gerencia de Cruces, con unos representantes del comité de huelga diferentes a los inciales, según explicó su portavoz.

La dirección de Cruces se ha comprometido a hacer fijos a siete de los eventuales frente a los 13 demandados por los anestesistas. La gerencia argumenta que no puede acabar a corto plazo con el exceso de guardias porque 12 de los 57 médicos del servicio están exentos de realizarlas por edad o enfermedad y porque 'las posibilidades de contratación de Cruces para temporalidades se limitan a 13 anestesistas, porque no hay más en el mercado laboral'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 09 de mayo de 2002.

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