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Varios grupos piden que se aplace la legalización de cultivos transgénicos

Una plataforma integrada por ecologistas, sindicatos, asociaciones de consumidores, organizaciones agrícolas y cooperativas reclamó ayer a la Junta un aplazamiento de la legalización de los cultivos transgénicos en la comunidad autónoma. La petición se fundamenta en dos argumentos: en que todavía se desconocen los riesgos para la salud de esos productos y que su autorización supondría la ruina de las explotaciones extensivas de carácter familiar.

La decena de colectivos que apoya la reivindicación pide que la moratoria se mantenga hasta que no haya una comprobación científica de la inocuidad de estos cultivos. Para ello, la plataforma también reclama la creación de un organismo europeo independiente que investigue en este campo.

Según las organizaciones que forman la plataforma, en Andalucía existen ya plantaciones experimentales de soja y maíz transgénicos en las provincias de Córdoba y Sevilla. 'Pretendemos que en la comunidad autónoma no haya ninguna explotación de este tipo, ni siquiera de carácter experimental, hasta que no existan garantías de que no suponen ningún riesgo para la salud', explicó el portavoz de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Salvador Trujillo.

La reivindicación de la moratoria es compartida por Facua, UGT, CC OO, Ecologistas en Acción, UPA, Los Verdes, Coag y cooperativas ecológicas, organizaciones que integran la plataforma creada hace un par de meses en Sevilla. En el mundo existe medio centenar de cultivos transgénicos, aunque en España se cultivan y se comercializan sólo tres: la soja, el maíz y el tomate.

Los transgénicos son aquellos productos a los que se les introduce un gen de otro organismo vivo. Para hacer estas modificaciones es imprescindible emplear tecnologías sofisticadas 'sólo accesibles para las multinacionales', por lo que ecologistas, agricultores y consumidores desconfían de la veracidad de los estudios de estas empresas que aseguran que los cultivos no entrañan ningún riesgo para la salud de quienes los ingieren.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de mayo de 2002