Los vecinos de Mejorada, atemorizados por la violencia de una pandilla de menores

El alcalde de Mejorada ha pedido ayuda al delegado del Gobierno y a la fiscalía

Una banda juvenil, integrada por una decena de chavales de entre 13 y 17 años, tiene atemorizados a los vecinos de Mejorada del Campo. Basta que algún adolescente de la banda interprete que alguien le ha mirado mal, por ejemplo, para que se desate una trifulca en la que no dudan de tirar incluso de la navaja. En Mejorada, donde viven y perpetran la mayoría de sus fechorías, no saben qué hacer con ellos. El alcalde, el socialista Fernando Peñaranda, confiesa su impotencia. Sólo los dos cabecillas de la banda acumulan 'más de 50 detenciones; se les arresta constantemente, algunos días hasta dos veces, pero al rato están de nuevo en la calle porque son menores', dice el regidor.

Precisamente fue una simple mirada la que desencadenó el pasado viernes la última andanada de esta banda juvenil. Sus integrantes, que siempre actúan en grupo, quisieron interpretar que un muchacho les había mirado mal y le patearon. Lo mismo hicieron con el padre del muchacho cuando éste salió en defensa de su hijo, y con los vecinos de un bloque que trataron de apaciguar los ánimos. Al final, los vecinos terminaron arrinconados por la banda a las puertas del bloque donde vivían, en medio de una lluvia de pedradas y de una profusa exhibición de navajas.

A Peñaranda le preocupa que 'la sensación de impunidad' con que actúan pueda generar revueltas ciudadanas que ladeen el Estado de derecho y pretendan 'tomarse la justicia por su mano'. 'También hemos enviado varios informes sobre estos menores a la fiscalía, pero no se toman medidas; se les detiene cada dos por tres, pero la Guardia Civil se ve obligada a dejarles en libertad casi al instante porque son menores y por que así se le ordena desde la fiscalía', destaca el regidor mejoreño.

El líder de esta banda cumplirá la mayoría de edad penal, 18 años, el próximo diciembre. La Guardia Civil de Mejorada le ha detenido 30 veces en los últimos años por todo tipo de fechorías. Los robos de coches, las provocaciones y las agresiones gratuitas a transeúntes son su especialidad delictiva, al igual que la de sus fieles correligionarios. 'Es raro el día que no roba uno o dos vehículos', explica un miembro de las fuerzas de seguridad. 'En sus correrías nocturnas, siempre con coches robados, en más de una ocasión se ha enzarzado con otros automovilistas hasta echarles a la cuneta, y golpea por puro placer a cuántas personas se topan con él en la calle', destaca. En 2001 se denunciaron 150 robos de coches en Mejorada.

Los Testigos de Jehová conocen bien al líder de la banda. En pleno acto religioso, él y los suyos les apedrearon hace unos meses. 'Sabe que es menor y que, salvo que mate o haga algo muy gordo, no le pasará nada; de ahí el desprecio que siente por todo', apunta una fuente policial, que explica: 'La última vez que le detuvimos, desde la fiscalía se nos dijo que le pusiéramos en libertad y que le llevásemos con su madre. Lo hicimos, pero al llegar a su casa la madre nos dijo que para qué le llevábamos allí, que ella no le quería...'.

Incivismo manifiesto

Su incivismo es manifiesto: 'Si le apetece bañarse de noche en la piscina municipal, aunque ésta esté cerrada, lo hace; salta la valla y se baña, y lo mismo hacen los otros', cuenta un agente, según informa Ángel Zafra. Las peleas multitudinarias en plena calle constituyen otra de las especialidades delictivas de este violento grupo juvenil. 'Tener que deternerles casi a diario y dejarles libres casi a diario causa desazón entre los ciudadanos; y, sobre todo, entre las víctimas', comenta el regidor.

El colíder de la banda, con más de 30 detenciones, es F. J. D. C., primo del anterior. Recientemente cumplió los 18 años. A comienzos del pasado mes de marzo, éste y su primo, subidos ambos en un BMW de gran potencia, robado, 'consiguieron esquivar a los agentes que les perseguían por los aledaños de Mejorada en un vehículo patrulla. Horas después, regresaron a Mejorada donde atemorizaron y golpearon a todos los clientes del bar Badulaque. 'Fue detenido una vez más, y como ya era mayor de edad, el juez decretó su prisión, pero lo cierto es que ya está de nuevo en libertad', se queja un vecino, que pide mantener el anonimato por miedo a represalias. 'Esos niñatos te buscan la ruina en un momento', dice.

El alcalde de Mejorada insta a la Fiscalía de Menores a poner coto a las andanzas de la citada banda juvenil. 'Hablé de este problema con el anterior fiscal coordinador de menores de Madrid, Félix Pantoja. Comprendió el problema, pero me dijo que las plazas que hay en los reformatorios son exiguas y sólo están para los casos más graves'.

Peñaranda se reunió el pasado 26 de marzo con el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui y le entregó un amplio informe sobre el clima de inseguridad y temor que han sembrado estos adolescentes en el municipio.

Responsables del 80% de los delitos

La tasa delictiva de Mejorada no se distancia de la media de la región, si bien esta banda juvenil está detrás de más del 80% de esos delitos, aclaran fuentes policiales. Vigilarles y evitar que molesten o golpeen a otros ciudadanos copa buena parte de la actividad de los más de 30 guardias civiles que hay en el puesto de Mejorada.

Los usuarios de la Casa de la Juventud, los de la piscina municipal y los de muchos establecimientos públicos de la localidad son quienes más padecen las arbitrariedades de esta banda. Según consta en atestados efectuados por la Policía Local de Mejorada, el año pasado sus miembros provocaron decenas de altercados en la piscina pública. "Día que iban a la piscina, colándose o sin pagar, día que tenían que ir allí los agentes para defender a usuarios agredidos", comenta un agente. Y no sólo eso: "Roban en comercios, a otros menores a punta de navaja, golpean a otros por puro placer, amenazan e insultan a los guardias, usan coches robados sin permiso de conducir...", añade la citada fuente.

Para evitar que otros jóvenes de Mejorada sigan los mismos pasos que esta banda, Peñaranda ha diseñado un programa de atención "a adolescentes en situación de riesgo y conflicto social". Algunos sufren graves problemas de desarraigo y desestructuración familiar "y tratamos de ofrecerles alternativas educativas y apartarlos del camino de la delincuencia", explica Ana Isabel Lima, directora del área de Servicios Sociales de Mejorada y de la vecina localidad de Velilla de San Antonio (8.000 habitantes).

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 28 de abril de 2002.

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