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Turismo reconoce que las plazas turísticas sin control superan con creces a las oficiales

Más de 11 millones de pernoctaciones 'piratas' se contabilizan al año en la Costa Blanca

Más de 11 millones de pernoctaciones turísticas registradas en la provincia de Alicante a lo largo de 2001 se hicieron en establecimientos piratas, es decir, en bloques de apartamentos, viviendas o villas que no están controlados por Turismo, según los datos obtenidos del diputado provincial de Alicante responsable de este área, Matías Pérez Such. El número de pernoctaciones alegales supera con creces a las que los turistas y visitantes hicieron en ese mismo periodo en la provincia en todo tipo de hoteles, apartamentos y campings reglados, según la misma fuente.

La repercusión económica derivada de estas actividades al margen de la normativa turística representa cantidades multimillonarias. Un buen porcentaje de ese dinero no es declarado a la Hacienda pública y pasa por tanto a engrosar la economía sumergida de la provincia.

Javier Ramos Cortes, vicepresidente de la Asociacion Empresarial Hotelera de Benidorm y de la Costa Blanca, manifesto al respecto que 'se deben de perseguir' esos alojamientos que compiten de forma desleal con los establecimientos que tributan por sus actividades empresariales, como pueden ser los agrupados en su organización.

Los datos que se derivan de esta economía opaca en el sector del turismo lleva a pensar que el movimiento económico que generan las plazas irregulares es superior al que se factura en hoteles, apartamentos y campings dados de alta en los correspondientes registros legales.

Competencia desleal

La competencia desleal que protagonizan estos miles de apartamentos y chalés en la provincia de Alicante, sobre todo en la costa, lleva a poder ofertar estas plazas a un precio algo más bajo. Quienes se dedican a esta actividad irregular, ahorran tambien con respecto a los hoteles y apartamentos legales en la medida en que los 'opacos' no se ven obligados a responder ante inspecciones oficiales en materias como la seguridad, incendios o salubridad de los locales, por citar sólo unos ejemplos.

Representantes del sector turístico de la provincia de Alicante se encuentran en el Benelux para promocionar la Costa Blanca como destino de vacaciones para unos habitantes, como los de Luxemburgo, que disfrutan de una renta per capita de las más altas de la UE. Este pequeño país, con unos 350.000 habitantes, vive de forma desahogada debido a la pujanza de su sector financiero.

Para el presidente de la Diputación de Alicante, Julio de España, aunque Luxemburgo sea el segundo país en demanda de turismo después de Inglaterra, 'requiere la actualización de la oferta turística'. Más de 60 representantes de diferentes sectores turísticos alicantinos se promocionan estos días en Luxemburgo.

En Bélgica, por el contrario, el ánimo de su población es menos pujante ya que golpes como la reciente quiebra de su compañía aérea de bandera, Sabena, y los empleos perdidos por este motivo, han calado hondo en su población. Los viajeros belgas a la provincia de Alicante han descendido en los últimos ejercicios.

Por otro lado, el presidente de la Cúpula Sectorial de Agencias de Viajes (Caave), Jesús Martínez Millán, afirmó ayer en declaraciones a Europa Press que los atentados del 11 de septiembre podrían haber ocasionado al sector unas pérdidas de 100 millones de euros hasta diciembre de 2001. Martínez Millán aseguró que las ventas se han ido recuperando progresivamente en el primer trimestre de 2002 y auguró que se alcanzará el nivel del año anterior el próximo mes de junio. 'El sector conseguirá recuperarse para la temporada de verano, aunque aún se perciben incertidumbres debido a la situación internacional como en Oriente Medio', afirmó.

Pérdidas

El presidente de la Caave matizó que la crisis en el turismo provocada por los atentados del 11 de septiembre y la desaceleración económica causaron perjuicios económicos a las aerolíneas y a las agencias de viajes 'porque son su apéndice'. Por este motivo, el sector negoció con el Gobierno facilidades en el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social y otras obligaciones fiscales para favorecer la liquidez de las agencias de viajes, en su mayoría pymes.

'Las agencias de viajes han soportado bien los efectos de la crisis iniciada tras los atentados en Washington y Nueva York, porque los años anteriores habían sido muy buenos y contaban con reservas. Sin embargo, ha provocado pérdidas muy importantes. Para este año, esperamos que la situación se estabilice', concluyó el presidente de Caave.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de abril de 2002