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FIN DEL CONFLICTO EN EL TRANSPORTE DE VIAJEROS POR CARRETERA

La retirada de los expedientes por la patronal fue la clave para la desconvocatoria de huelga

El 75% de los trabajadores aprobó en asamblea poner fin a los paros y aceptar el arbitraje

Los trabajadores del sector del transporte de viajeros por carretera decidieron ayer en asamblea desconvocar la huelga que han mantenido durante 12 jornadas y acatar las condiciones del laudo emitido por Jaime Montalvo. El 75% de los 3.000 conductores que se dieron cita en la sede de UGT votó a mano alzada para poner fin al conflicto, que ha afectado a 900.000 usuarios. La retirada de los expedientes por parte de la patronal fue la razón más importante que consideraron los trabajadores a la hora de desconvocar los paros, en una asamblea en la que se vivieron algunos momentos de tensión.

La asamblea de trabajadores comenzó ayer a las 20.00 en una sede de UGT abarrotada. El presidente de la mesa y secretario general de Transporte y Carreteras de UGT-Madrid, Abel Gómez, leyó a los trabajadores el laudo dictado por Jaime Montalvo. Gómez hizo especial hincapié en la recomendación que Montalvo realizaba a los empresarios para que retiraran todos los expedientes abiertos a los trabajadores por el incumplimiento de los servicios mínimos fijados por el Gobierno regional.

Según Gómez, esa recomendación no era suficiente y 'necesitaban un documento por escrito'. Media hora más tarde, el portavoz del sindicato USO, Fernando Fernández, llegó con el compromiso de la patronal en la mano.

La desconvocatoria estaba cerca y así lo expresó el secretario regional de Transporte de UGT, Emilio Cardero. 'Valoramos positivamente el laudo, sobre todo la retirada de los expedientes por parte de los empresarios y que garantiza una paz social durante cuatro años', explicó Cardero. Los trabajadores acogieron con aplausos la decisión de los empresarios de archivar las más de 800 sanciones abiertas. Fernández manifestó que esta decisión 'es un gol' que los conductores le han 'metido' a la patronal, y aseguró que los sindicatos apoyarían la decisión de los trabajadores de mantener o no la huelga. Juan Antonio Olmos, portavoz de CC OO, fue uno de los más beligerantes de la noche. 'El laudo no me gusta y vamos a recurrir la decisión de la Comunidad de imponer un arbitraje', manifestó. Sin embargo, recordó que la oferta de Luis Eduardo Cortés, consejero de Transportes del Gobierno regional, era 'peor', a la vez que resaltó que los empresarios 'renovarán todos los contratos temporales que tenían que haber sido ampliados en el periodo de huelga'.

Entre pitos y aplausos, Lorenzo Ponce, portavoz de UGT e integrante de la mesa negociadora del convenio, subrayó que el laudo había unido a todos los sectores y que el árbitro es una persona 'progresista y que sabe de lo que habla'. El representante sindical exhortó a los asistentes a que reflexionaran con 'la cabeza durante cinco minutos'. 'Quiero que cada trabajador se lo piense durante cinco minutos y que vote con los ojos cerrados', pidió. 'El arbitraje nos ha marcado una línea de 30 kilómetros cuando la patronal sólo nos ofrecía 10', apostilló.

Después de la intervención de los sindicalistas les tocó el turno a los trabajadores. Los conductores -más de 10- subieron uno a uno al estrado para exponer sus opiniones, las más apasionadas de la noche. 'Han podido con nosotros', dijo Antonio Rodríguez, trabajador del sector. 'Pido un minuto de silencio por la muerte del sector. Me siento avergonzado de los sindicatos y de vosotros', espetó a sus compañeros. 'Me retiro de la lucha por impotencia', sentenció, abandonando el estrado con lágrimas.

El ambiente era cada vez más tenso y uno de sus compañeros devolvió la calma al auditorio. 'Voy a ser sincero. Estoy contento con el laudo porque se retiran los expedientes. Pido que se vote sí al laudo', reclamó. Después, otros trabajadores subieron al estrado a expresar sus opiniones a partes iguales a favor y en contra del laudo.

Abel Gómez, presidente de la mesa, decidió someter a votación si se continuaba discutiendo o se tomaba una decisión sobre el acatamiento del laudo y la desconvocatoria de la huelga. La mayoría se decantó a favor de la votación inmediata. Esto provocó la ira de algún trabajador, que acusó a los sindicatos de coartarles la 'libertad'. Gómez recordó antes de los votación definitiva que los sindicatos habían pedido 'con el corazón' 75 euros mensuales más y la reducción de la jornada a 35 horas, aunque 'la cabeza les decía otra cosa'. 'El laudo deja las puertas abiertas a la negociación, es un convenio total y ha sido dictado por una persona honesta. Si decidís ir a la huelga, ésta será ilegal', sentenció.

Después de casi tres horas de discusión, fue desconvocada la huelga, por mayoría, en una votación efectuada a mano alzada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de abril de 2002