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Baraka será sustituido poco después de su vuelta

'Para empezar con buen pie, se necesitan nuevos embajadores'. La frase, pronunciada por un alto cargo marroquí, ilustra una opinión mayoritaria entre los diplomáticos de ambos lados del Estrecho de Gibraltar.

El jefe de misión marroquí en España, Abdessalam Baraka, y su homólogo español, Fernando Arias-Salgado, deben ser sustituidos para dar un nuevo impulso a la relación bilateral tras más de cinco meses de crisis diplomática.

'Marruecos y España están a punto de iniciar una nueva fase en sus relaciones', afirmaba la semana pasada el diario L'Indépendant de Casablanca. 'La normalización de la relación debe ir acompañada por el nombramiento de diplomáticos capaces de asentarla con profesionalidad y sentido de la responsabilidad'.

Buena parte de la prensa marroquí ha especulado con que Baraka, que ha acariciado la idea de iniciar una carrera política, será sustituido por el actual ministro de Justicia, Omar Azziman, un hispanista nombrado por el rey al frente de ese departamento. Azziman no dejaría, sin embargo, su cartera ministerial hasta después de las elecciones legislativas, previstas para septiembre próximo.

El embajador español en Rabat, Fernando Arias-Salgado, lleva en su puesto tan sólo siete meses, pero tampoco parece probable que se mantenga en él mucho tiempo. La prensa y la oposición socialista y de Izquierda Unida le consideran el autor del bulo sobre las falsas entrevistas celebradas en febrero por el ex presidente del Gobierno Felipe González con el rey Mohamed VI y el primer ministro marroquí, Abderramán Yussufi.

Desde entonces, su posición en Marruecos es delicada. 'El embajador ha perdido credibilidad y en Rabat carecemos ahora de un interlocutor español válido', se lamentaba un alto cargo marroquí.

El mejor experto

Arias-Salgado sustituyó a finales del verano a Jorge Dezcallar, nombrado en junio director del Cesid, el servicio secreto español, que por primera vez está dirigido por un civil. Entre los altos cargos de la Administración española, Dezcallar es considerado como el mejor experto en Marruecos.

Aunque el relevo de Arias-Salgado no haya sido aún formalmente decidido, en los pasillos del Ministerio de Asuntos Exteriores ya han empezado las especulaciones sobre quién podría sustituirle. Se baraja el nombre de José Fernando Almansa, actual jefe de la Casa del Rey; diplomático de carrera, Almansa dejará el cargo en diciembre. Se menciona también a Miguel Ángel Moratinos, emisario de la Unión Europea para Oriente Próximo, pero su nombramiento en Rabat significaría que España perdería ese puesto tan codiciado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de abril de 2002