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Reportaje:

Las recetas del hijo de 'Indi'

El primogénito de Harrison Ford ha mejorado su técnica como 'chef' con Arzak y Subijana

De niño, Benjamin Ford (California, 1967) solía acompañar a su padre, el actor Harrison Ford, en sus rodajes por medio planeta. Lejos de despertar en él el gusto por la interpretación, recuerda que aquellos viajes le abrieron un universo de sabores. Tras aprender alta cocina con algunos de los mejores chefs de su país, Benjamin viajó en dos ocasiones a San Sebastián para conocer días los fogones de Arzak y degustar la carta de Pedro Subijana. Su restaurante Chadwick, que abrió en agosto de 2000 en Beverly Hills, presenta un menú basado en la cocina californiana, con influencias de las recetas del País Vasco, Provenza y Toscana, según recoge su carta de presentación. 'Creo que Pedro y Juan Mari son los mejores chefs de toda Europa y hasta puede que de todo el mundo', confiesa.

Ford relata que Julián Serrano, regente del restaurante Picasso de Las Vegas y amigo personal de Arzak le recomendó que viajase a San Sebastián para estudiar las técnicas de éste y de Subijana. La primera vez que Benjamín Ford estuvo en Arzak fue hace dos años y su visita, aunque duró sólo un día, no le impidió ponerse el delantal y perderse entre pucheros. 'Vino a comer, le gustó mucho y preguntó si podía estar en la cocina. Enseguida vimos que era una persona muy inquieta: de ese tipo de gente que tiene muchas ganas de aprender', cuenta Elena Arzak.

Meses después, el hijo del famoso protagonista de la serie de Indiana Jones regresó al Alto de Miracruz, aunque en esta ocasión para cocinar durante cuatro o cinco días con el equipo de Arzak. 'Estaba muy centrado en la cocina y hacía preguntas continuamente. Se interesó mucho en el tratamiento que damos a los pescados, aunque se le veía que estaba muy atento a todo', añade la cocinera e hija del restaurador guipuzcoano.

Orgulloso de la 'amistad' que ahora le une a la familia Arzak, Benjamin Ford habla de los restauradores vascos con una admiración casi reverencial: 'Son los cocineros más atrevidos que conozco y han conseguido dar una fama a la región que es incuestionable'. Durante su estancia en San Sebastián, también almorzó dos veces en el restaurante Akelarre, de Pedro Subijana. 'No hablo castellano muy bien y no pude trabajar con Pedro en su cocina, pero tuve tiempo de observar su trabajo', recuerda.

La breve estancia de Ford en Euskadi le ha bastado para llevar el nombre de la cocina vasca a Beverly Hills con su restaurante Chadwick (www.chadwickrestaurant.com). Benjamin Ford asegura que el parecido entre California y Euskadi le permite desarrollar las técnicas aprendidas. 'El paisaje de Euskadi es muy similar al de la costa de California: abundan las cosechas y la montañas próximas a un mar rico en pescado. El vino local es, además, muy parecido al de Navarra. Así que todo lo que aprendo lo puedo adaptar a la cocina californiana', describe.

A simple vista, la carta de Chadwick nada tiene que ver con el bacalao al pil-pil o la merluza en salsa verde. Y, sin embargo, entre platos de complicada elaboración, se asoman en su menú propuestas tan sencillas como las setas salteadas en aceite de oliva, ajo y perejil. Benjamin Ford es fiel, además, al principio de adquirir las carnes, pescados y frutas a pequeños productores cercanos y, en el jardín de su restaurante, cultiva una huerta en la que crecen las verduras que sirve a sus comensales.

Y es que la tierra parece ser, para el primogénito de Harrison Ford, una garantía de progreso. 'La imaginación y creatividad de los chefs vascos debe ser una consecuencia del entorno en el que viven. Así que volveré una y otra vez al País Vasco para influenciarme e inspirarme de la creatividad de estos chefs, que son un tesoro nacional', promete.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de marzo de 2002