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Reportaje:

De la prisión al psiquiátrico

Psiquiatras y expertos en medicina legal afirman que El Negro debió ser hospitalizado, y no quedar en libertad, tras estudiar el informe que permitió su excarcelación

Carlos Ruiz Santamaria, conocido popularmente como El Negro, el supuesto narcotraficante que se fugó tras ser excarcelado por tres jueces de la Audiencia Nacional que han sido suspendidos de empleo, necesitaba ser internado en un centro psiquiátrico, y no sólo el 'tratamiento ambulatorio' que prescribía el informe de su psiquiatra -el de la cárcel de Valdemoro-, Ángel Hebrero.

El informe de tres folios que redactó el psiquiatra penitenciario, al que los jueces imputan ahora un supuesto delito de cohecho, sirvió a los tres magistrados de la Audiencia Nacional para justificar la puesta en libertad de El Negro 'por motivos humanitarios'. Varios especialistas en Psiquiatría consultados por EL PAÍS consideran que el informe de Hebrero propone un tratamiento erróneo. Las 'ideas repetitivas negativas y de ideación suicida' que, según Hebrero, tenía el narcotraficante, imponen el internamiento y no la mera asistencia ambulatoria que recomendó.

'La cárcel es un factor de estrés para todos, no sólo para los que sufren un trastorno bipolar'

El informe, fechado en Valdemoro el 21 de noviembre pasado, atribuye al ahora fugado un trastorno bipolar o psicosis maníaco depresiva, una afección psiquiátrica caracterizada 'por la alteración de los mecanismos que regulan ', y que provoca que los cambios habituales que experimenta cualquier persona en su tono vital se acentúen.

El documento explica que el supuesto enfermo había perdido 15 kilos y se encontraba 'en una fase mixta con síntomas de manía y depresión, implicando esta última sentimientos de desesperación, desaliento, tristeza vital o humor depresivo'.

El informe pronostica para El Negro una buena evolución bajo tratamiento, pero asegura que 'la situación de encarcelamiento va a tener un efecto negativo' y recomienda 'tratamiento ambulatorio' para impedir 'las principales complicaciones de la enfermedad, la más grave de todas, el suicidio'.

Josep Toro Trallero, profesor de psiquiatría de la Universidad de Barcelona, considera que el informe 'es poco sistemático'. Al describir el estado del paciente 'mezcla episodios de su historia clínica con la descripción de su estado actual', aunque en todo caso 'en él se detalla una fase de la enfermedad que se considera muy grave'.

Según el psiquiatra, el lugar más indicado para una persona con esa enfermedad 'no es la celda de una prisión, pero tampoco su casa'. La descripción de los síntomas atribuidos al presunto narcotraficante, obliga a su ingreso en un centro psiquiátrico y no a su puesta en libertad, ya que 'su estado no es compatible con la vida familiar'.

De la misma opinión es Vicente Rubio, jefe de psiquiatría del hospital Provincial Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza, que asegura que ante un cuadro como el descrito en el documento del especialista de la cárcel de Valdemoro 'cualquier psiquiatra hubiera rechazado enviarlo a su casa'. 'Si hay riesgo de suicidio es necesario ingresar al paciente en una unidad de agudos', explica el psiquiatra, que recuerda que en casos tan graves como éste, la ley da poderes especiales al médico para que pueda internar al paciente en contra de su voluntad con la única condición de dar cuenta de ello al juzgado en el plazo de 24 horas. Rubio afirma que alguna vez ha tenido reclusos internados en su hospital, siempre bajo vigilancia de agentes de la Guardia Civil.

'La cárcel es un factor de estrés para todos, no sólo para los que sufren un trastorno bipolar', indica Dolores Domínguez, psiquiatra y profesora del Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago de Compostela. Para Domínguez, el tratamiento a base de antidepresivos y estabilizadores que recoge el informe es 'correcto', pero aduce tajante que 'con riesgo de suicidio no se recomienda tratamiento ambulatorio, sino el internamiento psiquiátrico'. 'Además, si el preso sólo necesitara asistencia ambulatoria, podría haberla recibido en la cárcel, como hacen otros', concluye.

'Un informe pericial nunca debe contener una sola alternativa terapéutica', como la asistencia ambulatoria que aconseja el informe, afirma Teresa Lartigau, neuróloga y psiquiatra especialista en psiquiatría legal. 'El documento debería recomendar y valorar detalladamente el tratamiento farmacológico y el ambiente más indicado para el preso: la cárcel, su casa, un centro... Pero ante el riesgo de suicidio, lo más indicado es el ingreso en un centro', asegura la psiquiatra.

Otros especialistas, como el catedrático Alfredo Calcedo (director del Máster en Psiquiatría Legal de la Universidad Complutense), evitan dar su opinión argumentando que la cuestión está sub iudice (pendiente de resolución judicial). Aún así, Calcedo critica que el informe lo hiciera el mismo médico que trataba a El Negro. 'Es una norma deontológica básica. El médico que trata al enfermo está obligado por el secreto profesional y por tanto no puede hacer estos informes', a lo que añade: 'Los fines de ambos médicos son diferentes. El que trata al paciente busca su curación, el perito debe moverse por criterios de justicia'.

El Negro, según Hebrero

Lo que sigue es un resumen del informe que el psiquiatra de la cárcel de Valdemoro escribió a petición de lo jueces de la Audiencia sobre Carlos El Negro, supuesto cabecilla de una banda de narcotraficantes que introdujo más de 10 toneladas de droga en España.

- Diagnóstico. 'Padece una enfermedad mental denominada trastorno bipolar (también llamada psicosis maníaco depresiva). Es un trastorno del estado de ánimo [o] alteración de los mecanismos que regulan el mismo de forma que los cambios habituales que experimenta cualquier persona en su tono vital se acentúan'.

- Estado del paciente. 'Satisface los criterios de una fase mixta con mezcla de síntomas de manía y depresión, implicando sentimientos de grave desesperación, desaliento, tristeza vital o humor depresivo (...) Pérdida de peso de 15 kilos (...) El hecho más destacable es el cambio de conducta, evidente en la falta de ilusión de su reciente matrimonio y la proximidad de tener un hijo, y ante futuros proyectos de vida'.

- Riesgo de suicidio. 'Ideas repetitivas negativas y de ideación suicida: cuando piensa, planea o desea cometer un suicidio. Características comunes del suicidio es buscar una solución, el estímulo del suicidio es el dolor psicológico intolerable, la emoción del suicidio la indefensión, desesperanza y el desamparo que supone que nadie le puede ayudar, se relaciona con el estado de extrema depresión, de exagerada tristeza que hace que el enfermo no aprecie los vínculos que tiene con las personas y cosas que le rodean'.

- Pronóstico. 'Con tratamiento la evolución es generalmente buena pero la situación de encarcelamiento va a tener un efecto negativo en la evolución de la enfermedad bipolar, con constantes recaídas y graves consecuencias familiares y sociales'.

- Conclusión. 'Recomendamos un tratamiento ambulatorio dada la relación de estrés actual y la vulnerabilidad para prevenir nuevas crisis, para impedir las principales complicaciones de la enfermedad, la más grave de todas, el suicidio'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de marzo de 2002

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