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El PCE abre un congreso de unidad tras el pacto de Frutos y Llamazares

El Partido Comunista de España (PCE) aspira a tener predicamento y ser actor en los nuevos movimientos sociales, singularmente los antiglobalización, frente a las políticas neoliberales tanto en el ámbito internacional como en España. Con este espíritu afronta su XVI congreso, que comienza hoy, en el que con toda seguridad Francisco Frutos será reelegido secretario general frente a una candidatura más a la izquierda encabezada por Ángeles Maestro.

La garantía de éxito de Frutos se avala por la recuperación de la unidad con el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, con el que se enfrentó por el liderazgo de esa organización hace algo menos de año y medio, también en pugna con Ángeles Maestro. Los apoyos de uno y otro, ahora unidos, desembocan en un PCE, 'columna vertebral de Izquierda Unida', según expresión de Frutos.

Durante tres días los 820 delegados comunistas que acuden en Madrid a su XVI congreso debatirán sobre la construcción de un proyecto político que sirva de nutriente a Izquierda Unida. 'El PCE no es clandestino, el PCE está en todas partes pero el trabajo hacia la sociedad y en las instituciones lo desarrolla IU', aclaró ayer Frutos en la presentación del congreso. Hoy, durante hora y media, el secretario general saliente expondrá su informe de gestión para después dejar a los delegados que defiendan las más de 800 enmiendas que han presentado al texto oficial. 'No habrá problemas para que sean asumidas casi todas', precisó Frutos, acompañado por Iván Álvarez y Javier Alcázar, secretarios salientes de organización y comunicación, respectivamente.

Reelección sin problemas

Pero sin el apoyo del sector crítico tanto la candidatura como el proyecto que encabeza Frutos saldrán por amplia mayoría con el beneplácito del coordinador general de IU, Gaspar Llamazares.

La lucha contra los efectos de la globalización supone una prioridad para los comunistas españoles. 'Un sector importante del mundo enfila la lucha contra la globalización organizándose en un movimiento cada vez más amplio. Es el momento de estar en las amplias plataformas que se están configurando, manteniendo la propia personalidad', señala Frutos. Y esta propuesta sirve tanto a nivel mundial como para España.

Atrás quedan los tiempos en los que el PCE y un sector mayoritario de IU, con Julio Anguita a la cabeza, situaban en el mismo lugar al PP y al PSOE como las dos caras de la misma moneda. En los discursos y en los textos del PCE las responsabilidades se exigen a la derecha gobernante a pesar de que se deslizan críticas a los socialistas, cuyas propuestas aspiran a contentar también al espacio que ahora ocupa el PP, según se lee en el informe que hoy Frutos desarrollará ante el congreso. 'El PCE, todas sus organizaciones y militantes, deben volcarse en la lucha contra la globalización neoliberal y participar en el movimiento contra las políticas del PP'.

En este congreso se hablará de política de alianzas aunque de antemano se afirma lo siguiente: 'No podemos ver las alianzas en el sentido unilateral como si lo único existente fueran los pactos con el PSOE. Las primeras alianzas son con nuestros seguidores, con los movimientos sociales, culturales y sindicales, y con las personas que, sin estar encuadradas, tienen un compromiso político para el cambio o para las reivindicaciones populares'.

Las posiciones del sector mayoritario del PCE no se contradicen con las que defiende Ángeles Maestro, según la perspectiva de Frutos. No lo siente así esta candidata a pesar de que el lenguaje sea muy parecido. 'O el PCE sufre un impulso, se mete de lleno en el movimiento antiglobalización y trabaja en la construcción de un nuevo movimiento obrero, o no tiene nada que hacer', afirma. Maestro señala que si este partido no cambia 'no hará falta que se proclame su desaparición'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de marzo de 2002

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