Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una candidata que presume de tener 'las manos limpias'

De ganar las elecciones a la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, soltera, de 48 años, sería la primera mujer que accede a su dirección en elecciones abiertas. Fue embajadora en Cuba, tres veces diputada federal, senadora en otro período, y en otros tres, diputada local. El abogado Madrazo, dos veces diputado federal, una, senador, ascendería un escaño importante hacia su verdadera meta: la presidencia de México. Quien gane las primarias será el virtual candidato del partido en las generales del 2006 a la jefatura de la república.

Ex gobernadora de su estado natal, Tlaxcala, Paredes, de fuerte personalidad, procede del nacionalismo revolucionario. "Yo sí tengo las manos limpias", reiteró en campaña. Paredes fue secretaria general de la Confederación Nacional Campesina, y se acercó a la corriente tecnócrata, progresivamente establecida en las presidencias de México a partir de 1982, proclives a la apertura económica y a las privatizaciones. Durante la presidencia del liberal Ernesto Zedillo (1994-2000), fue subsecretaria (viceministra) de Interior.

Sus relaciones con el ex gobernador son difíciles desde que, ejerciendo ese puesto, le pidiera en 1995 la renuncia por instrucciones de Zedillo. "Rescataré al partido de la nomenclatura que lo convirtió en una oficina electoral de la presidencia", prometió Madrazo. El ex gobernador, hijo de Carlos Madrazo, que fuera presidente del PRI, participó en las primarias de 1999 que designaron al candidato presidencial del partido en las generales del año siguiente, perdidas por Francisco Labastida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de febrero de 2002