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Entrevista:DANIEL DÍEZ | Secretario general de las Juventudes del PSE

'Hay que perder el miedo al diálogo'

Daniel Díez (Bilbao, 1973) milita en el PSE desde que apenas tenía 16 años. Desde hace un año y medio, es secretario general de las Juventudes de su partido en Euskadi. Valiente, claro y contundente no ha dudado nunca en defender públicamente sus postulados frente a los que respaldan la violencia. Es uno de los mejores amigos de Eduardo Madina, con el que comparte una defensa a ultranza del diálogo.

Pregunta. ¿Tiene miedo? ETA cierra su círculo mortal cada día.

Respuesta. Es un salto cualitativo enorme. Nosotros no somos una organización política. No somos profesionales y, por supuesto, no cobramos. Claro que tengo miedo, pero sobre todo por los que están cerca de mí. Por la familia. Cada vez que voy a casa de mi abuela y ve al escolta, hay una tragedia una semana.

P. ¿Van a encontrar candidatos a las elecciones municipales de 2003?

R. La gran pregunta es quién va a pedir que alguien se presente. Es empujarle a una lista mortal de la que nunca se sale.

P. Los jóvenes del PSE inciden en los valores del diálogo. ¿No choca con los postulados de la dirección de su partido?

R. Efectivamente. Vamos un poco por delante. No tenemos heridas sin cerrar, lo que nos permite hacer una política más sentimental, más lógica. Queremos desligar el problema de la violencia del político. Hay una parte de la sociedad que solicita que se cambie la forma de ver las cosas y que se cambie el marco jurídico y hay que darle respuesta

P. Batasuna no condena el atentado contra su amigo ¿Es partidario de negociar con ellos?

R. Pese a todo, anteponemos el diálogo. Hay que perder el miedo y dar un primer paso de buena voluntad. Pero si después todo sigue igual, y su fuerza se la dan dos muertos, no hemos hecho nada.

P. ¿Qué le dice su partido?

R. De todo. Pero es un movimiento que está calando dentro del partido. Tenemos que perder el miedo a entrar en debates que plantea el nacionalismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de febrero de 2002