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Caída de la productividad

La economía española creó el pasado año 366.000 nuevos empleos (256.000, según la Encuesta de Población Activa, elaborada por el propio Instituto Nacional de Estadística con diferente metodología), con un crecimiento del 2,4% respecto del año anterior. Este resultado mejora en 41.000 puestos de trabajo la última previsión del Gobierno, pese a que el crecimiento económico ha sido inferior al que estimó.

En relación a los resultados del pasado año, las cifras publicadas ayer por el INE suponen una desaceleración, ya que en 2000 se crearon 452.300 empleos. Es consecuencia de que la economía ha perdido cada vez más fuelle durante el ejercicio, a través del consumo y, sobre todo, de la inversión en bienes de equipo.

La caída de la actividad ha sido mayor que la producida en el ritmo de creación de empleo. El resultado es una pérdida de la productividad del factor trabajo, que ha pasado del 0,8% en 2000 al 0,4% en 2001.

La otra consecuencia de la caída en el ritmo del empleo es que la remuneración total de los asalariados se ha desacelerado ocho décimas (del 7,6% en 2000 al 6,8% el pasado año). La media por empleado creció, sin embargo, nueve décimas, hasta el 4,3%. El resto de rentas (excedente bruto de explotación y rentas mixtas) avanzó un 7,9% en 2001, medio punto más que el año anterior.

El secretario de Estado de Economía, José Folgado, insistió ayer en que debe mantenerse la moderación salarial para que la economía española pueda alcanzar la convergencia real con sus socios europeos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de febrero de 2002