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El Gobierno central dejó de invertir 196 millones de euros en Madrid desde 2000

Fomento es el ministerio que más ha dejado de gastar lo presupuestado

El Gobierno central ha dejado de invertir durante los dos últimos años 196 millones de euros que se había comprometido a destinar a inversiones en la Comunidad de Madrid. Según datos oficiales, el Estado se ahorró 87 millones de euros en 2000 y otros 109 millones en 2001 al no ejecutar proyectos y obras que estaban prespuestados. El ministerio que más incumplió con sus promesas fue el de Fomento, que dejó de gastar 163 millones de euros debido a que se quedaron en el cajón proyectos como el acceso sur a Barajas o la mejora de la seguridad vial en Madrid.

Todos los años el Estado distribuye entre las diferentes comunidades autónomas una serie de fondos, con cargo a su presupuesto, para que se realicen proyectos y obras de todo tipo: carreteras, rehabilitaciones en edificios emblemáticos... Si concluido el año estos proyectos no se han iniciado y, por tanto, el gasto no se ha comprometido, esos fondos revierten de nuevo en el Tesoro público y, obviamente, la autononía en cuestión se queda sin ellos, por lo que hay que esperar a otros presupuestos para poder realizar dichos proyectos.

Esto es lo que le ha pasado a la Comunidad durante los dos últimos años. Según los datos oficiales de la Intervención General de la Administración del Estado, en ese periodo el Gobierno de José María Aznar ha dejado de gastar 196 millones de euros, de los 957 millones que tenía presupuestados para la región; es decir, que no ha invertido una de cada cinco pesetas prometidas a los madrileños. Además, la gestión ha ido empeorando, puesto que en 2000 se dejó de gastar el 18,97% de lo presupuestado, porcentaje que se elevó hasta el 21,86%, casi tres puntos más, en 2001.

Inversión en autovías

Éstos son los datos facilitados por la Secretaria General del Congreso de los Diputados, como contestación a una pruegunta al Gobierno realizada por el diputado socialista Jaime Lissavetzky. El Ministerio de Fomento, encargado de la obra pública, fue el que más dinero ahorró debido a que dejaron de comprometer gasto en varios proyectos. Entre éstos destacan por su importancia la prolongación y mejora del acceso sur al aeropuerto de Barajas (seis millones de euros), el convenio con el Ayuntamiento de Arganda para la mejora de su conexión con la N-III (2,7 millones) y la remodelación de la N-II en su enlace con la M-30 (2,8 millones).

Otros proyectos que solventarían problemas en los congestionados accesos a la ciudad, y que no se han iniciado en estos dos años, son la variante de El Molar en la N-I (2,82 millones) y la variante de San Martín de Valdeiglesias, en la M-501, conocida como carretera de los pantanos. Asimismo, la falta de inversión afectó al proyecto del tercer carril de la autovía N-I, en su tramo entre San Sebastián de los Reyes y Algete (2,43 millones). Debido a ello, la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón no ha tenido más remedio que eximir la ampliación de la declaración de impacto, tal y como es preceptivo. Se busca así agilizar los trámites para cuando el Gobierno central se decida a invertir el dinero presupuestado. De las actuaciones para conservación vial, sólo se han comprometido 7 millones de los 50 de créditos disponibles.

Tampoco se ha destinado ni un solo euro, de los 5,4 millones previstos, a actuaciones encaminadas a mejorar la seguridad vial en Madrid. Por ejemplo, no se han invertido los 300.000 euros que tenían que servir para acondicionar y reordenar las paradas de autobús.

Pero no sólo Fomento tiene espíritu ahorrador. También otros ministerios no han comprometido el gasto previsto. Por ejemplo, Educación, Cultura y Deporte, que disponía de un crédito de 180.000 euros para las obras de restauración de la iglesia San Ginés y la conservación de la muralla árabe de Alcalá, no gastó lo presupuestado.

Sin embargo, en el Ministerio de la Presidencia el dinero presupuestado para la Comunidad no sólo se ha comprometido en su totalidad, sino que se ha gastado más. Si inicialmente se disponía de 6,7 millones, finalmente se han invertido 6,8 millones de euros.

'Hay un olvido de Madrid', señala el diputado socialista Jaime Lissavetzky. 'Una cosa es lo que se plantea en los presupuestos, un escenario ideal, y luego la realidad en la que no se gasta lo que se promete. No es de recibo, por ejemplo, que con todos los problemas que ha habido en Barajas no se invierta el dinero del que se dispone. Si se entiende, por ejemplo, que fomentar es auxiliar o promover una cosa, la política de Aznar ni promueve ni impulsa Madrid. También es extraño que Ruiz-Gallardon no reivindique ante su partido que estas partidas se ejecuten'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de febrero de 2002