Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:ESCAPARATE

La fotografía no es inocente

Tres libros de reciente aparición proponen una reflexión teórica sobre la fotografía. A la reedición del histórico libro de Gisèle de Freund, La fotografía como documento social, y de Diálogo con la fotografía, que recoge 21 entrevistas a los más influyentes artistas del medio, se une ahora un nuevo análisis crítico a cargo de Pepe Baeza.

Desde mediados de los setenta, la editorial Gustavo Gili ha incluido en sus catálogos, bajo diferentes epígrafes, una de las más interesantes propuestas en el campo de la reflexión teórica fotográfica inéditas en España. Ahora, en la colección FotoGGrafía, reedita dos de sus publicaciones de referencia: La fotografía como documento social, de Gisèle de Freund (novena edición, la primera es de 1976), y Diálogo con la fotografía, de Paul Hill y Thomas Cooper. Ambas lo hacen junto a una primicia, Por una función crítica de la fotografía de prensa, del fotógrafo, profesor y editor gráfico Pepe Baeza.

La fotografía como documento social,

de Gisèle de Freund (Berlín, 1908-París, 2000), sigue tan vigente como en el momento en que vio la luz. Posiblemente sea la obra teórica de esos años que más trabajos haya propiciado a partir de los conceptos vertidos en sus diversos capítulos. La autora pone de manifiesto la ductilidad de la imagen fotográfica por la fragilidad que manifiesta frente a su manipulación por las estructuras de poder al servicio de las clases dominantes; fue una de las primeras críticas sociológicas de los usos alternativos del medio a lo largo de su corta pero intensa historia (ya en 1936 publicó su tesis doctoral, en la Sorbona, sobre La fotografía y las clases medias en Francia durante el siglo XIX). Escrita con la amenidad de quien conoce la funcionalidad de la cámara (fueron famosos sus reportajes para Time y Life, así como los retratos de celebridades como los de Matisse, James Joyce o Virginia Woolf...), sus páginas son susceptibles de múltiples lecturas, especialmente las dedicadas a las relaciones existentes entre la fotografía y la ley o los relativos a su instrumentalización política (muy interesante es el recorrido que hace desde los usos de la foto por los precursores, pasando por los pioneros del fotoperiodismo en Alemania hasta los medios de masas en Estados Unidos).

Con una mirada analítica cargada de una buena dosis de crítica, la lectura del libro de Baeza rescata de la memoria las impresiones que en su día produjo la obra de Freund. Por una función crítica de la fotografía de prensa, es una reflexión sobre el uso contemporáneo de ésta como forma de pensamiento y el fatalismo que liga su deber ser al del periodismo futuro. Y lo hace considerando, entre otros, una serie de factores que evidencian la crisis del fotoperiodismo de las últimas décadas, básicamente marcado por las estrategias de los grandes grupos mediáticos contemporáneos y la instrumentalización de la imagen en función de unos intereses concretos.

Diálogo con la fotografía es un libro que reproduce un total de 21 entrevistas con otros tantos autores 'que ayudaron a moldear el arte de la fotografía durante el siglo XX a la vez que aportaron sus contribuciones a otros movimientos artísticos' (Bauhaus, dadaísmo, surrealismo, photo-seccession...), entre ellos, Man Ray, Cartier-Bresson, Eugene-Smith, Brassaï, P. Strand... Una obra de obligada consulta, muy didáctica, complementada con un preciso índice.

La fotografía como documento social. Gisèle de Freund. Versión castellana de Josep Elias. Colección FotoGGrafía. Gustavo Gili. Barcelona, 2001. 208 páginas. 15,03 euros. Por una función crítica de la fotografía de prensa. Pepe Baeza. Colección FotoGGrafía. Gustavo Gili. Barcelona, 2001. 176 páginas. 15,03 euros. Diálogo con la fotografía. Paul Hill y Thomas Cooper. Versión castellana de Homero Alsina Thevenet. Colección FotoGGrafía. Editorial Gustavo Gili. Barcelona, 2001. 384 páginas. 17,43 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de febrero de 2002