ELA firma un acuerdo sindical con la central minoritaria ESK

La central de Díez Usabiaga expresa su 'sorpresa y estupor'

El distanciamiento entre los dos sindicatos nacionalistas, el mayoritario ELA y LAB, que el año pasado rompieron la unidad de acción que mantenían desde 1995, dio ayer un paso más al anunciar la central de José Elorrieta un acuerdo para la negociación colectiva durante 2002 con la minoritaria ESK (1,7% de representación en Euskadi). LAB mostró su 'gran sorpresa y estupor' al hacerse público el acuerdo y acusó a los dos sindicatos de pretender su marginación en la acción sindical.

Las tensas relaciones intersindicales en Euskadi han venido marcadas por la política. En los últimos tiempos las centrales estaban partidas en dos. Por un lado, las no nacionalistas con UGT y CC OO. Por otro, las nacionalistas, ELA y LAB, y las pequeñas centrales como ESK y STEE-EILAS que les ayudaban a 'sumar'. Esta coyuntura dio lugar a múltiples acuerdos en lo político y en lo laboral siempre liderados por ELA. El más sonado fue el Pacto de Estella, suscrito por las cuatro últimas.

Sin embargo, la unidad de acción de las centrales nacionalistas se fue resquebrajando desde la ruptura de la tregua por ETA, sumándose a las divergencias políticas agravios sindicales. Ya en el congreso de ELA, en diciembre de 2000, se anunciaron signos de cambio, y la ruptura del acuerdo que mantenía con LAB se hizo oficial a raíz de las divergencias surgidas en la negociación de los convenios del metal de Vizcaya y Guipúzcoa, donde el sindicato vinculado a la izquierda abertzale se alineó con CC OO y UGT. Poco después se supo que LAB había rechazado una oferta de ELA para compartir caja de resistencia, unidad de acción en el País Vasco francés y coordinar sus fundaciones, lo que fue interpretado por el sindicato de Rafael Díez Usabiaga y el entorno político de ETA como un intento de absorción.

Ahora ELA, que concentra más del 40% de representación en la comunidad autónoma, reedita su idea de 'sumar' y lo hace de forma asimétrica con ESK-CUIS (Convergencia de la Izquierda Sindical), que sólo aporta el 1,7% de los delegados sindicales. Esta central de izquierdas, que tiene en Navarra una presencia algo más nortable, está considerado temas sindicales más duro que LAB, con quien ha compartido listas electorales en algunas empresas.

El secretario general de ELA, José Elorrieta, refiriéndose a LAB sin nombrarlo, defendió el acuerdo con ESK y afirmó que 'las únicas sumas que valen son las posibles'. Aunque aseguró respetar la acción de cada sindicato en materia de negociación colectiva, destacó que ' desgraciadamente', el años pasado 'se vio que LAB va por un lado y ELA por otro'. Elorrieta reiteró del acuerdo es 'reforzar nuestra negociación colectiva' y avanzó la intención de ambas centrales de llevar a la práctica iniciativas sindicales con otras, 'tanto a nivel de empresas como a nivel sectorial'. 'Habrá que ver si eso es posible o no en cada empresa o en cada sector, pero nuestra intención no es la de arrinconar a nadie; ni a LAB, ni a CC OO, ni a UGT, ni a nadie', subrayó.

El responsable de Comunicación de LAB, Txutxi Ariznabarreta, expresó su 'gran sorpresa y estupor' al conocer el anuncio de Elorrieta y criticó tanto la forma como los contenidos del acuerdo. 'Lo que han hecho es dejar premeditadamente a LAB fuera de esta actuación, cuando los dos sindicatos saben muy bien que estamos dispuestos a participar en estas actuaciones y en otras'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 08 de febrero de 2002.

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