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LA REFORMA EDUCATIVA

Zapatero llama a movilizarse contra la "regresión educativa"

"Empezamos a tener niveles preocupantes", declara Aznar en apoyo de la reválida

José María Aznar relacionó ayer los niveles de exigencia del sistema educativo con el hecho de que muchos estudiantes sean incapaces de escribir veinte líneas sin una falta de ortografía. "Empezamos a tener niveles preocupantes" en materias como lengua, matemáticas o historia, señaló el presidente del Gobierno en defensa de la reforma anunciada por Educación. En cambio, el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, denunció con dureza que detrás de esa ley de calidad de la enseñanza hay un modelo de desigualdades sociales y una "regresión" a los años cincuenta o sesenta.

José María Aznar cree que la necesidad de la reforma viene avalada por datos objetivos, no sólo internos, sino internacionales, sobre carencias de los alumnos españoles en matemáticas, lengua o historia. Lo dijo ayer durante la conferencia de prensa ofrecida en La Moncloa junto al primer ministro de Noruega, Kjell Magne Bondevik, en la que Aznar opinó largamente sobre el proyecto de recuperar la reválida al final del bachillerato.

"Empezamos a tener niveles preocupantes. La aspiración a que se pueda hacer una redacción sin faltas, distinguir el sentido de una lectura o saber dónde están determinadas capitales en el mundo me parece algo razonable", declaró Aznar antes de mostrar su deseo de que se produzca "el mayor debate político y social sobre esta cuestión, y no empezando la casa por el tejado, sino fijándonos en los países que están haciendo reformas de sus sistemas educativos en su enseñanza secundaria". "Merece la pena hacer el esfuerzo del debate, pero lo que no merece la pena es negarnos a la realidad evidente que tenemos delante, o mirar para otro lado y preferir la posición cómoda de decir que esto siga así hasta que se estrelle", añadió.

"Campo de batalla"

El Gobierno ha lanzado el debate de la ley de calidad con el asunto de la reválida por delante, aunque ayer mismo el secretario general del PP, Javier Arenas, dijo que "no hay ninguna propuesta sobre la mesa que signifique resucitar" esa polémica figura. "Lo que el Ministerio de Educación está viendo es qué sistema habrá para evaluar el conocimiento de los alumnos", declaró Arenas a Efe TV antes de criticar al PSOE por convertir la educación en "un campo de batalla político".

La educación será el escenario de un duro debate entre el PP y el PSOE, que discrepan radicalmente sobre cómo acabar con el fracaso escolar y abordar la mejora de todo el sistema. José Luis Rodríguez Zapatero, que se reunió ayer con los diputados y senadores de su partido, lo expuso con una metáfora: no por colocar más vallas a un atleta éste mejora su rendimiento. Hay que colocar al atleta -en alusión a los estudiantes- "más y mejores preparadores y más apoyo", explicó para subrayar "lo equivocado" de la política del Gobierno.

"No se consigue calidad con más exámenes. Con ellos se mide la calidad de unos y otros, y cuanto antes se mida, antes puede existir tendencia a la separación, pero no se mide la calidad. No por saltar más vallas se será mejor atleta", agregó al reclamar la necesidad de dotar al sistema educativo español de "mejores medios materiales, de un buen entorno psicológico y de todas las condiciones que permitan ese recorrido vital" que es la educación.

Convencido de que la Ley de Calidad es parte de un plan del PP para volver a sistemas educativos anteriores a la democracia, Rodríguez Zapatero desafió a sus parlamentarios a "ganar ese debate" por la relevancia que tendrá para el socialismo porque, según el secretario general del PSOE, la recuperación de la reválida es la muestra más clara del creciente conservadurismo de la política del Gobierno y del PP.

Elegir modelo

La educación debe ser el eje de la batalla de los socialistas, afirma el líder socialista. "¿Queremos volver a los años sesenta, en que sólo un grupo económico podía tener un título universitario? El PSOE no, y luchará con todas sus fuerzas por la universidad, y para que a los 14, 15, 16 años esté garantizada la educación. Es un reto trascendental para nosotros el ganar el debate con profesores, con padres y estudiantes. Aquí se juega parte del modelo que queremos", explicó.

En su opinión, el PSOE debe poner "todas sus fuerzas" en evitar ese riesgo y en luchar por una sociedad "justa, solidaria y tolerante" donde los ciudadanos puedan avanzar en función de sus esfuerzos, no de su extracción social. "Está en juego el modelo de país que queremos. Mientras haya niveles de renta tan diferentes, la educación será el único instrumento poderoso para lograr igualdad social y de oportunidades, y para conseguir que los condicionantes económicos no marchiten un esfuerzo por ser más autónomos, más cultos y más libres", subrayó.

También Izquierda Unida anunció ayer que hará un esfuerzo extraordinario para evitar "discriminaciones" en la educación por motivos de origen económico, familiar o geográficos. Felipe Alcaraz, su portavoz parlamentario, anunció que la formación que lidera Gaspar Llamazares se enfrentará en la calle y en el Parlamento a la "selectividad de clase" que quiere imponer el Gobierno del PP, porque "ese nuevo obstáculo para el ingreso en la universidad es muy negativo" y, según IU, revela la intención del Ejecutivo de diferenciar entre ricos y pobres.

El Gobierno no pretende mejorar la enseñanza, para lo que tendría que dotar de mayor financiación al sistema, sino "una criba" que irá seguida de otra de carácter económico para que "los hijos de los pobres no tengan las mismas oportunidades que esa mayoría de elegidos que parece querer conseguir Aznar", sostuvo Alcaraz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de febrero de 2002