_
_
_
_
Reportaje:

La deuda española mantiene el interés

El euro y la política monetaria común reducen las diferencias de tipos

Comprar deuda pública española es todavía ligeramente más rentable y más fácil y barato que en la mayoría de los países del resto de Europa. En el corto plazo (títulos a tres años), los bonos del Estado español ofrecen, a los precios actuales, una rentabilidad anual del 4,16%, mientras que la de los emitidos por el país germano o el galo en ese mismo periodo es del 4,07% y 4,1%.

La deuda española no es tan ventajosa cuando se la compara con el Reino Unido, donde los bonos a tres años ofrecen un rendimiento del 4,82%
Casi todos los expertos coinciden en que los tipos de interés en la Unión Monetaria bajarán un cuarto de punto en marzo

Invertir en deuda pública ha sido siempre una de las alternativas de inversión preferidas de los ahorradores conservadores. Desde ya hace algún tiempo, los particulares tienen a su alcance (basta con dar una orden al intermediario financiero especializado) no sólo la deuda pública nacional, sino cualquiera de las emitidas tanto por países miembros de la Unión Monetaria como por otros fuera de este ámbito. En Europa, la implantación del euro como moneda única y el desarrollo de una política monetaria común ha provocado que las diferencias de rentabilidad entre unos y otros productos de deuda pública se hayan reducido, pero, en cualquier caso, no se han eliminado del todo.

Pese a que España tiene ya la máxima calificación en lo que a riesgo se refiere (no hay ningún tipo de duda sobre la capacidad del Estado español para pagar los intereses de los títulos que emite), aún existe un cierto sentimiento de mercado que señala que Francia o Alemania son destinos para el ahorro algo más seguros. En el corto plazo (títulos a tres años), los bonos del Estado español ofrecen, a los precios actuales, una rentabilidad anual del 4,16%, mientras que la de los emitidos por el país germano o el galo en ese mismo periodo es del 4,07% y 4,1%, respectivamente. Las distancias se mantienen en el medio plazo (cinco años) y se alargan moderadamente en el largo plazo (5,2% de rendimiento anual en las obligaciones españolas a 10 años y 4,92% en las alemanas).

Comprar deuda pública española es todavía no sólo ligeramente más rentable, sino que fundamentalmente es más fácil y barato. Más sencillo porque cualquier intermediario financiero autorizado puede realizar operaciones de este tipo sin más que utilizar el sistema de anotaciones en cuenta. Es posible, además, comprar la deuda pública directamente en las oficinas del Banco de España. Con menores costes, porque para adquirir deuda pública, por ejemplo alemana, es necesario que el intermediario financiero subcontrate los servicios de liquidación de estos títulos, gastos que de forma general se trasladan a la rentabilidad final de los títulos.

El Reino Unido

Pero si la deuda pública española es, en comparación con otras emitidas por los países pertenecientes a la Unión Monetaria, más atractiva, no lo es tanto, sin embargo, si se analizan las emitidas por otros países, tales como el Reino Unido. Los bonos a tres años del país británico ofrecen en la actualidad un rendimiento anual del 4,82%, más de medio punto superior al mantenido por los bonos españoles con esa duración.

Las distancias se mantienen, aunque se recortan prácticamente a la mitad, en los plazos de tres y cinco años. El principal problema de la deuda pública británica, al margen de que los particulares deberán hacer frente a costes de intermediación adicionales, es el del cambio de moneda. Si el particular compra títulos en libras esterlinas recibe intereses en esa moneda. Si de lo que dispone es de euros, si éstos pierden valor respecto a la libra, su rendimiento aumentará, pero si su evolución es la contraria, su rentabilidad también será menor.

En el momento actual, la deuda pública norteamericana no pasa por su momento más llamativo. En el corto plazo, su rendimiento está más que influido por el nivel de los tipos oficiales, un 1,75% frente al 3,25% al que están en los países que conforman la Unión Monetaria. En el medio y largo plazo, las distancias se vuelven a acortar, lo que reafirma la teoría de los analistas de que los tipos de interés se tienden a igualar. A la hora de tomar la decisión de adquirir estos títulos hay que tener también en cuenta el riesgo moneda en el que se incurre.

Casi todos los expertos coinciden en que los tipos de interés en la Unión Monetaria bajarán no en la próxima reunión que llevará a cabo el Banco Central Europeo, sino en la que se celebrará el mes de marzo. El recorte no será llamativo, a su juicio, pues se situará en torno al cuarto de punto. De esta forma, el precio oficial del dinero en España, Alemania, Francia... se situará en el 3%. Los técnicos creen que durante prácticamente seis meses se mantendrá este nivel de tipos. Sólo en el último trimestre del año podrían, a su entender, repuntar, de nuevo, hasta situarse en la cota del 3,25%.

EE UU, distinto

En Estados Unidos, la situación es algo distinta. No se prevén recortes adicionales en el precio oficial del dinero en los próximos meses, máxime ahora que se ha conocido que la economía norteamericana creció, frente a todo pronóstico, un 0,2% en el último trimestre del año 2001. Será a partir del tercer trimestre, siempre que se confirmen estos datos de reactivación económica, cuando los tipos se modifiquen, igualmente al alza. Las subidas pueden ser, a juicio de los expertos, de hasta un punto porcentual, llegando así al 2,75%.

Las perspectivas sobre la evolución de la deuda pública europea son similares. Para los bonos a 10 años se prevé un primer trimestre tranquilo aunque ligeramente orientado a la baja (rentabilidades entre el 4,5-4,6% en los alemanes y algo superiores en los españoles) y un último trimestre del año algo más movido y orientado al alza (rendimientos por encima del 5,2%). Los expertos recomiendan, para aprovechar los posibles márgenes de ganancias, tomar en la actualidad posiciones emitidas para el largo plazo para posteriormente centrarse en títulos de más corta duración.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_