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NOTICIAS Y RODAJES

Pedro Olea rueda 'Tiempo de tormenta'

El director vuelve al cine con un melodrama, después de cinco años

Tiempo de tormenta no es El Pico III. De esa droga se curan, pero más difícil les resulta la droga del amor. Desengancharse de un amor y engancharse a otro'. Así resume Pedro Olea la trama de su primera película en más de cinco años. El largometraje, que se rueda en Madrid y que se estrenará en septiembre, lo protagonizan dos parejas: las formadas por Jorge Sanz y Maribel Verdú, y por Darío Grandinetti y María Barranco.

El filme trata de dos matrimonios en crisis, que coinciden en un restaurante y en un hospital con unos años de diferencia. Chus (Jorge Sanz), un politoxicómano, dibujante frustrado y dependiente de su madre (Mónica Randall), intenta salvar su matrimonio con Elena (Maribel Verdú), una presentadora del tiempo con la que tiene un hijo. Y, por otro lado, Óscar (Darío Grandinetti), un productor musical, se enfrenta a una tormentosa relación con Sara (María Barranco), una ex modelo, alcohólica desde que perdió el niño que esperaba.

'Empezamos con la cosa conceptual y luego llegamos los cómicos', explicaba Jorge Sanz en la ronda de entrevistas con el director y los actores esta semana en la clínica Fremap de Madrid, donde se rueda la película de Lola Films, que cuenta con un presupuesto de unos 2,58 millones de euros.

Olea no dirigía desde que rodó la versión de Más allá del jardín, la novela de Antonio Gala, en 1996. Durante estos años, todos sus proyectos -la adaptación al cine de obras de Fernando Schwartz, Mario Vargas Llosa y Max Aub- han fracasado.

El director, que se considera 'muy pijo con los intérpretes', tenía dos posibilidades: 'elegir unos actores intensos u otros de comedia que transmiten más. Necesitaba artistas chusqueros, como Alfredo Landa o Concha Velasco, no de academia'. Su propósito es humanizar el melodrama: 'Hay que hacer alguna gracia y ellos tienen inmediatez con el público'.

Los actores

'Óscar llegó a España hace 20 años con la ilusión de cantar', dice sobre su personaje Darío Grandinetti. 'Vive en pareja con Sara, a la que conoció en su momento de esplendor, y aunque controla todo en su trabajo, no sabe manejar su vida afectiva ni sabe deshacerse de ella', prosigue el argentino. 'Yo quiero humanizar esta contradicción', afirmó. El actor se ve 'un poco grande para ser un chico Almodóvar', a pocas semanas del estreno de Hable con ella, el largometraje del director manchego que protagoniza. 'Me está empezando a preocupar la promoción'.

María Barranco estaba muy interesada en trabajar con Grandinetti, 'desde que le vi en Ben-Hur' bromea. 'Yo tengo una relación muy dependiente de él. Parece siempre que me va a abandonar, y eso me angustia', declara. La actriz y Jorge Sanz acudieron a sesiones de terapia para adictos a las drogas y al alcohol.

Para mí, cuenta Jorge Sanz, 'este papel es un reto porque tiene una técnica muy compleja'. 'En la película hay un componente muy importante, y es que Maribel me aguanta porque me quiere, y eso resulta más creíble porque desde hace tiempo el público nos relaciona como pareja', prosigue. 'Empezamos masturbándonos en El año de las luces, luego acostándonos en Belle Epoque y en ésta hasta tenemos un hijo', repasa su trayectoria conjunta Maribel Verdú.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de febrero de 2002