Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una antológica de Anglada-Camarasa explica el ascenso y olvido del pintor

Una gran parte de las obras expuestas no se ha visto en España

La pintura de Hermen Anglada-Camarasa (Barcelona, 1871-Pollença, Mallorca, 1959) entra en las revisiones de los maestros del cambio de siglo que propone la Fundación Cultural Mapfre Vida, de Madrid (avenida del General Perón, 40). Los historiadores Francesc Fontbona y Francesc Miralles recorren el ascenso y caída del pintor que utilizó el color para definir la figura, en una antológica de 65 cuadros, gran parte inéditos en España.

La revisión de los procesos de modernización del arte español y su contexto incluye la figura de Anglada-Camarasa, según Pablo Jiménez, director general de la Fundación Mapfre Vida, en cuyas salas se presenta hoy, y hasta el 31 de marzo, una selección de 65 cuadros que recorren todas las etapas del artista. Un total de 26 obras se exponen por primera vez en Madrid, desde su antológica anterior hace 20 años, y otras que nunca se habían visto en España.

Los historiadores del arte Francesc Fontbona y Francesc Miralles, dedicados a la investigación sobre el pintor desde hace 20 años, autores del catálogo razonado, vuelven a ser comisarios de una nueva antológica que ha rastreado la obra del artista en museos de varios países y colecciones particulares.

Cuatro cuadros del Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, que figuran en el catálogo, están pendientes de una firma de autorización para salir de Argentina e incorporarse a la muestra, que incluye 30 dibujos, de la colección de la hija del pintor, Beatriz Anglada, que desvelan el proceso de creación de los cuadros y la incorporación de algunas técnicas, como los recortes y añadidos de papel. No se han podido mostrar algunas piezas realizadas sobre madera, por su fragilidad.

'Anglada-Camarasa es el artista español más internacional, que participa activamente en la renovación del lenguaje artístico en España y en Europa. La exposición demuestra la voluntad de incorporar los grandes movimientos estilísticos europeos a las visiones personales del paisaje y de lo español', según Pablo Jiménez. La antológica, según Francesc Fontbona, recorre todas sus épocas y temáticas, desde los años noventa del siglo XIX hasta sus últimas pinturas.

El montaje sigue un orden cronológico, con paradas en su etapa catalana (formación con Modest Urgell), la primera etapa parisiense (temas de la vida nocturna, danza española, gitanas, exposiciones en Venecia, Viena, Londres); la segunda etapa parisiense, 1904-1914 (amistad con Picasso, Nonell, Sunyer, Gargallo, expone con los artistas de la Secesión de Viena, temas valencianos), etapas mallorquinas y de Montserrat, el exilio en Francia y el regreso a Mallorca.

Francesc Miralles declara que el pintor alcanza prestigio internacional en su primera etapa de París, con temas de la vida nocturna y la introducción en la pintura de la luz eléctrica. 'Otro elemento importante es la utilización del color de una manera diluida. El propio color define la figura, por lo que prescinde del dibujo. Era una gran innovación que no entendieron los pintores académicos'. Añade que hasta la I Guerra Mundial fue una figura a nivel mundial, pero su fama se apagó desde su traslado a Mallorca, con los cambios de temas y su afirmación de que la pintura sólo tiene que ser decorativa, de color, en un contexto de ascenso de las vanguardias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de enero de 2002