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Reportaje:

Liberalización controlada

Apertura moderada en la distribución y venta de automóviles

En el pulso que mantienen la Comisión de la Competencia y los fabricantes de automóviles no hay, de momento, vencedores ni vencidos, aunque la propuesta comunitaria supondría la aparición de los concesionarios multimarca y la ruptura de los vínculos entre los servicios de venta y los de posventa. Los talleres independientes se refuerzan y las grandes superficies siguen fuera del mercado.

La Comisión de la Competencia trata de eliminar los vínculos entre los fabricantes y los vendedores de automóviles

Las grandes superficies siguen, de momento, sin poder comprar directamente a las marcas constructoras

En el capítulo 2 del Tratado de Roma, Carta Magna de la incipiente Comunidad Económica Europea, se establece la supresión de las restricciones entre los Estados miembros y en algunos artículos posteriores se fijan otras normas de liberalización del comercio y el transporte de las que, sin embargo, algunos sectores como el automóvil se han ido librando en aras de la defensa de los intereses de la industria y de los consumidores. Para ello se han sucedido exenciones temporales gracias a las cuales han mantenido ciertos privilegios a la hora de someterse a las leyes de la libre competencia. Unas, con carácter general, y otras, sectorial.

La última renovación de estas últimas se hizo en 1995 y finaliza su periodo de vigencia a finales del próximo mes de septiembre. Para esa fecha deberá estar ya preparado el texto del nuevo reglamento, del que la Comisión ha presentado esta semana su primera propuesta.

Se inicia ahora un periodo de varios meses de debate, fundamentalmente entre el departamento encargado de la defensa de la competencia, con el italiano Mario Monti al frente, y los principales lobbies de la industria automovilística europea. La primera ronda de consultas y propuestas alternativas que se celebrarán durante el próximo mes de febrero tiene un carácter interno, ya que se desarrolla entre los distintos departamentos y servicios de la Comisión Europea implicados en el anteproyecto: Industria, Comercio, Transporte... Con sus aportaciones se elabora el texto definitivo, que se publica en el diario de la Unión y constituye el proyecto que se presenta al Comité Consultivo de Prácticas Restrictivas de la Competencia, momento en el que intervienen los distintos departamentos de cada uno de los Estados miembros. Posteriormente se reúne de nuevo el comité conssultivo, y en mayo está previsto que la Comisión haga público su texto definitivo.

Pues bien, en este primer texto, sobre el que se iniciará ahora un amplio debate -para mañana ya ha convocado una rueda de prensa el presidente actual de la patronal europea de fabricantes, ACEA, Jean-Martin Folz, presidente también del Grupo PSA-, la Comisión de Defensa de la Competencia ha tomado el camino de enmedio y, aunque no cambia de manera radical el escenario actual, sí que propone algunas innovaciones importantes que afectan fundamentalmente a los fabricantes.

Por un lado, tiene que renunciar a uno de los dos derechos actuales que disfruta en su contrato con los concesionarios, el de exclusividad territorial o el de selectividad cualitativa y cuantitativa. Asimismo se pierde la exención si se establecen acuerdos recíprocos entre marcas competidoras o incluso, sin ser recíproco, si el volumen global de negocio del comprador supera los 100 millones de euros.

El texto permite también la introducción de los concesionarios multimarca con simples separaciones de las áreas de cada una y fija una nueva definición de pieza original: la que procede directamente del fabricante de la misma, lo que supone la pérdida de control del constructor del automóvil.

Bajo la misma bandera

Entre las distintas lecturas que se pueden realizar de la propuesta comunitaria actual de liberalización del mercado de distribución y venta de automóviles en Europa no se puede obviar el hecho de que parece que han decidido acabar con el control y el dominio de todo el proceso, desde la industria de componentes hasta el servicio posventa, por parte de las marcas constructoras. Sobre todo con el vínculo actual entre los servicios de venta y posventa. Mario Monti, enarbolando la bandera de defensa de los consumidores, ha lanzado algunos disparos bajo la línea de flotación de los fabricantes, algunos de los cuales -Volkswagen, Opel y DaimlerChrysler- tienen que hacer frente a importantes denuncias por prácticas restrictivas a la competencia, pero es esa misma bandera precisamente la que enarbolan los defensores del sistema actual de concesionarios. La incorporación de nuevos escenarios como el que plantea Internet y las importantes diferencias de precios entre los distintos países para un mismo modelo -muchas veces supera el 10% antes de impuestos- llevó a la Comisión a tratar de modificar la situación actual. De momento, los fabricantes pueden seguir manteniendo fuera del mercado a las grandes superficies, pero no pueden evitar la subcontratación por parte de los concesionarios y la venta de las piezas originales a los talleres independientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de enero de 2002

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