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Zaplana y Pujol se reúnen en privado para tratar fórmulas de presencia regional en la UE

La polémica sobre la oferta de participación de CiU en el Gobierno aconseja la discreción

Eduardo Zaplana y Jordi Pujol intercambiaron impresiones ayer sobre sus respectivas posiciones en torno a la presencia regional en la Unión Europea en un almuerzo en Barcelona ante el inminente nombramiento del dirigente valenciano como presidente del Comité de Regiones (CdR). Ambos presidentes autonómicos acordaron declarar el encuentro de carácter privado para evitar alimentar la polémica en torno a la reciente invitación de José María Aznar a la participación de representantes de Convergència i Unió en el Gobierno central.

Portavoces oficiales de la Generalitat Valenciana y de la de Cataluña evitaron cualquier comentario en torno al contenido de la entrevista. Sólo confirmaron que se prolongó por espacio de dos horas.

Pero un colaborador de Zaplana explicó que la reunión se acordó en la misma fecha que la reciente visita de Artur Mas a Valencia, hace una semana, y sugirió que el presidente valenciano pretende pulsar la posición de varios dirigentes autonómicos de distinto signo sobre las posibles vías de participación de las regiones en los foros de decisión de la UE.

A falta de peinar algunos flecos, Zaplana debe ser elevado a la presidencia del CdR de la UE el próximo mes de febrero. El presidente valenciano ha reiterado que pretende impulsar el peso del foro regional europeo, hasta la fecha un organismo cuyo carácter es meramente consultivo, para que los gobiernos autónomos se impliquen decisivamente en el proceso de construcción europea.

Pujol defiende la presencia directa de representantes de la Generalitat de Cataluña ante el Consejo de Ministros y la Comisión Europea, al menos cuando se debatan aquellas cuestiones que afectan directamente a las competencias regionales.

La Generalitat de Cataluña, además, participa en el foro constituido por varias regiones europeas de carácter histórico con competencias legislativas propias que persiguen una consideración específica de parte de la UE.

Zaplana, por su parte, ha teorizado abiertamente sobre la necesidad de dotar de voz propia a los gobiernos regionales en los foros de decisión de la UE, pero los vientos que soplan en la dirección nacional del PP desaconsejan una formulación decisiva de su posición al respecto. Sí ha anunciado ante las Cortes Valencianas que aspira a 'capitalizar' un debate de ámbito europeo al respecto cuando asuma la presidencia del CdR, cargo que sólo ha estado en manos de un español cuando lo ejerció Pasqual Maragall, entonces alcalde de Barcelona.

Modificaciones legislativas

Precisamente ayer, el grupo parlamentario de Esquerra Unida en las Cortes Valencianas optó por tomar la palabra a Zaplana y presentó una proposición no de ley 'para que la Comunidad Valenciana participe en las negociaciones con la Unión Europea (UE) en los temas que le afectan directamente'.

La iniciativa propone que las Cortes Valencianas insten al Gobierno de España a que promueva las modificaciones legislativas necesarias para que la Comunidad Valenciana tenga representación ante la UE.

Ribó consideró necesario 'que se establezcan mecanismos de codecisión entre el Gobierno central y las comunidades autónomas para las cuestiones generales de política europea' y añadió que 'este mecanismo de participación se podría articular a través del Senado'.

El portavoz del Grupo Socialista, Joaquim Puig, se sumó al debate y señaló que en el marco del 'grado de descentralización del Estado español es imposible que se continúe sin escuchar la voz de las comunidades autónomas en los temas que les afectan directamente de las decisiones europeas'. Puig fue más lejos y comentó: 'No se puede continuar con la posición centralista del Partido Popular y seguir sin abordar la reforma del Estado'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de enero de 2002