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Mueren tres oficiales en Madrid al estrellarse un helicóptero militar

El aparato regresaba de unas maniobras

Tres oficiales, un capitán y dos tenientes del Ejército de Tierra, murieron anoche al estrellarse en Soto del Real (Madrid) el helicóptero militar en que viajaban, según fuentes del Ministerio de Defensa. Portavoces de Emergencias 112 y de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid indicaron que el accidente se produjo sobre las 21.15 cerca de la carretera M-609, que une Colmenar Viejo y Soto del Real.

Miguel Ángel Gómez Casero, capitán de la nave, de 45 años y natural de Córdoba, estaba casado y tenía cuatro hijos. El teniente Miguel Mesa Salamanca, madrileño de 28, estaba recién casado y su esposa estaba embarazada de dos meses. Juan Miguel del Río Moreno, de 26 años, nacido en Córdoba, es la tercera vícitma del accidente.

El helicóptero es un HU-10 (Bell) de fabricación estadounidense. El aparato tenía 21 años de servicio y había pasado todas las revisiones, informó el coronel jefe de la base, Rafael Martínez Peñalver.

Una testigo, Silvia Moreno, vio minutos antes dos helicópteros, uno de los cuales volaba más bajo que el otro. De repente oyó un traqueteo y perdió de vista a uno de los aparatos. Pocos segundos después se oyó una explosión seguida de una gran llamarada en el suelo, en un descampado con un pequeño montículo. El otro helicóptero permaneció sobrevolando la zona en tareas de reconocimiento, tras lo cual se dirigió hacia la base de las Famet (Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra) en Colmenar Viejo, a poca distancia de donde se produjo el siniestro.

Según fuentes de la Guardia Civil, los aparatos habían participado en unas maniobras y el accidente se produjo cuando regresaban a su base. Se sospecha que el helicóptero cayó a tierra al fallarle el motor.

Al lugar acudieron dos dotaciones de bomberos de la Comunidad de Madrid, una UVI móvil del Insalud-061 y Guardia Civil. Cuando llegaron los efectivos del departamento de extinción de incendios se encontraron con un aparato en llamas. Éstas fueron sofocadas rápidamente. Los sanitarios entraron en el lugar y comprobaron desde un principio que había dos personas totalmente calcinadas y ya fallecidas. Comenzaron a rastrear toda la zona, ya que los restos del aparato habían quedado esparcidos en un radio de unos 100 metros junto a una valla, y a cinco metros de una vaquería abandonada. Rastrearon toda la zona en busca de una tercera persona, y lo encontraron entre un amasijo de hierros. También había fallecido. El aparato quedó completamente destruido. La autoridad judicial ordenó el levantamiento de los cadáveres a las 22.30, y el último fue rescatado a las once de la noche.

José Luis Barrón Rodríguez, general de brigada y jefe de las fuerzas aeromóviles del Ejército de Tierra y de la Base Principal Coronel Maté, en Colmenar Viejo, señaló anoche que el vuelo comenzó a las 21.06 y que en la zona había en realidad cuatro helicópteros sobrevolando la zona en una maniobra de enseñanza del curso de helicópteros en su última fase, antes de terminar la instrucción.

Hasta el momento se desconocen las causas del siniestro, ya que está pendiente de crearse una comisión interministerial, que analice las circunstancias del accidente. La capilla ardiente se instala hoy, supuestamente, en la citada base militar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de enero de 2002