Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Ayuntamiento de Barcelona acusa al Espanyol de dejar Montjuïc sin negociar

El club dice que en el estadio olímpico no ha recibido el trato esperado

El Ayuntamiento de Barcelona y más concretamente la empresa Barcelona Promoció, que gestiona la utilización del estadio olímpico de Montjuïc, no tuvo oportunidad para negociar la continuidad del Espanyol en Barcelona. Ésa es la versión que mantienen fuentes del consistorio, en el que existe un gran malestar por la incapacidad de sus ejecutivos para evitar que el Espanyol planteara una política de hechos consumados y que, en consecuencia, la ciudad pierda uno de sus equipos de Primera División.

El Espanyol, que acusa a Barcelona Promoció de 'falta de sensibilidad hacia el club', espera poder disfrutar de su nuevo estadio de Cornellà (Baix Llobregat) en la temporada 2004-2005. El anuncio del traslado coincide con la inminente renegociación del contrato de alquiler de Montjuïc, que expira en junio de 2002. En esa fecha habrán transcurrido cinco años desde que el Espanyol perdiera el estadio de Sarrià, vendido previa recalificación del Ayuntamiento por unos 10.000 millones de pesetas. Desde septiembre de 1997 el Espanyol viene actuando en Montjuïc. El contrato entre el club, el Ayuntamiento y Barcelona Promoció para la utilización del estadio olímpico fue negociado por el ex vicepresidente del Espanyol José Manuel Lara.

El club hizo patente su malestar en varias ocasiones porque la celebración de diferentes eventos ajenos al fútbol le impidió desarrollar su actividad con comodidad. Los problemas se solventaron pero en el Espanyol cuajó la idea de que no recibe el trato que cree merecer por parte del Ayuntamiento. El club deslizó que paga más de 600.000 euros anuales por el alquiler del estadio. En realidad el Espanyol paga un fijo de 180.303 euros anuales más el reparto de los ingresos obtenidos por una serie de ingresos por publicidad, merchandising, comercialización de aparcamientos, nuevos abonados (no sobre los 17.500 que tenía el club cuando se trasladó a Montjuïc) y palcos cinco estrellas entre otros conceptos. Es decir, cuanto más pagaba el Espanyol, más ingresaba. En la generación de estos ingresos adicionales colaboraban estrechamente directivos del club y de Barcelona Promoció. Pero desde la salida de Lara y de sus hombres de confianza de la directiva, las relaciones con Barcelona Promoció se deterioraron y han favorecido las ansias del Espanyol por volver a ser propietario de un estadio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de enero de 2002