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EL TEMPORAL BARRE ESPAÑA

La nieve y el hielo en las carreteras dificultan el tráfico en vísperas de Navidad

El mal tiempo incrementa la siniestralidad en las carreteras, con 47 muertos desde el viernes

Las fuertes nevadas caídas en las últimas horas en el centro, norte y este de la Península, así como la niebla, la lluvia y el viento han complicado el desplazamiento de millones de personas en vísperas de Navidad. Tres puertos permanecían anoche cerrados, y también un tramo de la autovía Madrid-Valencia, a la altura de Villagordo del Cabriel, en dirección a la capital española. En 150 kilómetros de esta autovía era necesario el uso de cadenas, así como en carreteras de la red principal en Zaragoza, Teruel, Huesca, Guadalajara y Cuenca. Protección Civil desaconsejó salir a las carreteras en Madrid y Asturias. El mal tiempo no ha sido ajeno a a la alta siniestralidad: 47 personas han muerto en 39 accidentes desde el viernes.

Los puertos de Mijares (Ávila), Piornal (Cáceres) y La Tórdiga (Cuenca), este último de la red nacional, estaban anoche cerrados al tráfico. También permaneció interrumpida la circulación durante casi dos horas en la autovía que une Madrid con la Comunidad Valenciana.

El bloqueo comenzó sobre las seis de la tarde, y no pudo levantarse hasta las 19.40. La circulación sólo se restableció en un sentido, dirección Madrid. El cierre temporal de la autovía, debido a la acumulación de nieve, afectó especialmente al tramo próximo a Villargordo del Cabriel, en el límite de la provincia de Cuenca.

El paso de las máquinas quitanieve permitió un restablecimiento parcial del tráfico, que se reanudó con el uso de cadenas y la máxima precaución. En esta situación seguía anoche la circulación a lo largo de 150 kilómetros en esta autovía, sobre todo entre los puntos kilométricos 80 y 247, entre Tarancón y Minglanilla. En la vía de servicio de La Gineta, a dos kilómetros de La Roda y a 20 de Albacete, permanecían anoche retenidos entre seis y ocho autocares, con unas 40 personas cada uno, ya que la Guardia Civil les impedía continuar por el estado de la carretera. Los vehículos habían salido de Madrid a las tres de la tarde.

El uso de cadenas era necesario también en las carreteras nacionales que atraviesan las provincias de Zaragoza, Guadalajara -donde fueron cerradas al tráfico hasta 22 carreteras de la red comarcal-, Cuenca y Huesca; así como en los puertos de Arenillas (Castellón), Ventana (León), San Isidro, La Cobertoria, Tarna y La Collada (Asturias) y Piedraluengas, en Palencia, según datos facilitados por la Dirección General de Tráfico.

Las mismas fuentes añadieron que los conductores debían extremar la precaución en decenas de carreteras de la red secundaria. Las nevadas, así como la niebla, acrecentaron las dificultades circulatorias en las provincias de Álava, Ávila, Burgos, Ciudad Real, Castellón, Cuenca, Huesca, Teruel, Toledo, Valencia y Zaragoza. En Andalucía y Canarias los mayores problemas los provocaron las fuertes lluvias y vientos.

Tanto los responsables de Protección Civil del Principado de Asturias como el director general de este servicio en Madrid, Eduardo Sanromán, advirtieron a los conductores de la conveniencia de no desplazarse por carretera, salvo necesidad. En ambos casos se alertó del peligro que suponía la incesante caída de nieve y la formación de placas de hielo, debido al descenso que experimentaron las temperaturas a última hora de ayer y que se esperaba más pronunciado durante esta madrugada.

Madrid amaneció cubierta por un manto blanco. En la sierra, el grosor de la nieve alcanzó los 20 centímetros, mientras que en la capital se redujo a poco más de tres. Ante el mal tiempo generalizado, la Dirección General de Protección Ciudadana se vio obligada a elevar en un grado el Plan de Inclemencias Invernales.

En el resto de la red viaria el tráfico resultó fuido, a pesar de las condiciones meteorológicas adversas, durante la tercera jornada de la operación especial que la Dirección General de Tráfico puso en marcha el viernes con motivo de las fiestas navideñas. Hasta el próximo 7 de enero está previsto el desplazamiento de 22 millones de vehículos por la red viariaria.

El temporal hizo aumentar de forma dramática la siniestralidad en las carreteras. Un total de 47 personas fallecieron en los 39 accidentes registrados desde las tres de la tarde del pasado viernes hasta las 20.00 de ayer, según datos facilitados por Tráfico.

A las 47 víctimas mortales hay que sumar un total de 63 heridos, de los cuales 37 permanecen en estado grave y 26 son de carácter leve. El accidente más grave se produjo en El Ronquillo (Sevilla), en el que cuatro jóvenes perdieron la vida al chocar su vehículo contra un camión. En Cameno (Burgos), diez vehículos se vieron implicados en una colisión múltiple que provocó la muerte de una niña de entre 10 y 12 años y 16 heridos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de diciembre de 2001