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Canarias exige las competencias en inmigración y control de fronteras

Marcial Morales acusa a Fernández-Miranda de 'gestión incompetente'

El consejero de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias, Marcial Morales, solicitó ayer públicamente las competencias en materia de inmigración y de control de fronteras, porque 'la Delegación del Gobierno' y 'el secretario de Estado para la Inmigración', Enrique Fernández-Miranda 'siguen sin hacer sus deberes'. Morales los acusó de llevar a cabo una 'gestión incompetente' durante los últimos meses, en los que se han hacinado medio millar de inmigrantes en la terminal antigua del aeropuerto de Fuerteventura.

Morales señaló a Fernández-Miranda como el 'responsable directo' de la acumulación de inmigrantes irregulares en las calles de Las palmas de Gran Canaria. 'Si este señor no es capaz de gestionar sus competencias, que nos las ceda a Canarias, que sí sabemos lo que tenemos que hacer desde la solidaridad para dar respuestas humanas a situaciones de personas concretas'.

El consejero añadió que en los dos años de gestión de Fernández-Miranda 'no se ha creado ningún centro, ni una sola plaza de acogida, ni ninguna derivación'. Esta actitud, añadió, 'está condenando a la ciudadanía de Las palmas a una situación insostenible y abocando al desbordamiento a las ONG, instituciones y administraciones.

Precisamente ayer, otros 45 inmigrantes subsaharianos fueron desalojados de la terminal del aeropuerto de Fuerteventura y llevados al aeropuerto de la vecina Lanzarote. El director de la Oficina Insular del Gobierno, Francisco Domingo Cabrera, informó de que estas instalaciones 'estaban ocupadas sólo por siete personas pendientes de ser repatriadas en los próximos días', y dispone de capacidad para albergar 'entre 190 y 200 personas'. A su llegada al nuevo aeropuerto, los inmigrantes disponen de servicios de ducha, aseo y ropa limpia, reciben atención médica diaria y tres comidas diarias. Las salas están equipadas con literas y material del Ejército.

Desde el comienzo de esta semana, la terminal del antiguo aeropuerto de Fuerteventura ha pasado de mantener hacinados a 550 personas a 342 ayer tarde, tras la llegada de otro grupo de 19 personas, informó el presidente insular de Cruz Roja, Gerardo Mesa. Ayer por la mañana se instalaron 60 nuevas literas y colchones donados por un hotel de Corralejo. También ayer, la Guardia Civil descubrió en la majorera playa de Aceituno el cadáver de un subsahariano de unos 20 años, probablemente compañero de los dos ahogados encontrados el lunes en la misma costa.

La Delegación del Gobierno en Canarias informó ayer de que, hasta el 30 de noviembre se habían detenido 2.838 inmigrantes, de los que 1.925 habían llegado en las 118 pateras interceptadas. Por islas, en Fuerteventura se ha detenido a 2.009; en Lanzarote, a 812, y en Gran Canaria, a 17. De todos ellos, hasta el 9 de noviembre se había deportado a 1.139.

La rutina de llegada

El grupo de 59 inmigrantes que llegó a Las palmas el miércoles fueron atendidos por Cruz Roja, frente a Comisaría. Aquí comienza su rutina: reciben asistencia jurídica, social y sanitaria (incluyendo análisis de sangre) y, si se detectan enfermedades o dolencias, 'se derivan a los distintos centros de salud', informó un portavoz de la ONG.

El siguiente paso es el comedor Gánigo, gestionado por el Ayuntamiento de Las Palmas, donde se sirven tres comidas diarias y se pueden duchar. Luego, Las Palmas Acoge les da clases de Español y, cada martes, Cáritas distribuye prendas limpias.

El alcalde de la ciudad, José Manuel Soria, insistió ayer de nuevo que Las palmas 'es la única isla en tres años que dispone de un centro de refugiados' y agregó que 'el cupo de solidaridad está establecido por el Ministerio del Interior en 154 plazas'. Soria reconoció haber mantenido conversaciones con la consejera de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y con el secretario de Estado con el fin de realojar a los 59 inmigrantes llegados a la ciudad 'antes de fin de año'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2001