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Tribuna:EL IMPULSO DEL LIBRE COMERCIO

El foro Mercosur-UE, una iniciativa empresarial

El autor destaca la importancia de las relaciones entre los países del Mercosur y la UE y la necesidad de profundizar en las mismas con medidas concretas

Acaba de celebrarse en Buenos Aires una conferencia sobre facilitación de negocios entre las empresas del Mercosur y las de la Unión Europea. Se trataba de una reunión plenaria del Foro Empresarial Mercosur Unión Europea (MEBF), iniciativa surgida a ambos lados del Atlántico para impulsar el establecimiento de un área de libre comercio entre las dos regiones.

El MEBF, nacido en 1998, ha celebrado ya dos conferencias plenarias, una en Río de Janeiro y otra en Mainz, que aprobaron sendas declaraciones de principio favorecedoras de la liberalización de los intercambios y mejora en la competitividad de las empresas. Al pasar la presidencia europea del MEBF desde BASF a Repsol YPF hice propósito de fomentar el acercamiento económico entre las dos regiones, continuando la línea de mi antecesor europeo, Jürgen Strube.

En el año 2000, el 23% de las importaciones de Mercosur provinieron de la Unión Europea

En mi opinión, los países del Mercosur son los que mantienen vinculaciones más profundas de todo orden con la Europa comunitaria. Hay, además, un paralelismo innegable entre los designios fundacionales que inspiraron el Tratado de Asunción y los que animaron, entre nosotros, el Tratado de Roma. La realidad del comercio entre los dos bloques no ha hecho sino confirmar esta realidad. Así, en el año 2000, el 23% de las importaciones del Mercosur provinieron de la UE y el 25% de sus exportaciones se dirigieron hacia la Unión Europea.

Sin embargo, las dificultades que presenta el proceso de acercamiento no son desdeñables. La Unión Europea está centrando su atención en otros objetivos de indudable trascendencia, desde la implantación del euro hasta la ampliación al Este. De otro lado, en el Mercosur son patentes los obstáculos derivados tanto de circunstancias internas, que a todos nos preocupan, como de coordinación de políticas entre los dos grandes de la región, Brasil y Argentina.

En estas circunstancias, la reunión del MEBF en Buenos Aires ha tenido un papel estimulante. Se han reafirmado ante las autoridades de las dos regiones los beneficios potenciales derivados de una mayor integración regional de ambas zonas mediante un régimen comercial más abierto, que facilite el incremento de los flujos comerciales.

Hemos agradecido y apreciado en todo su valor la presencia con nosotros del presidente de la nación, don Fernando de la Rúa, y de los ministros de su Gobierno (Cavallo, Rodríguez Giavarini y Bastos), en unos momentos particularmente difíciles para Argentina, que deseamos ver pronto superados.

En la sesión de clausura de la conferencia se firmó la Declaración de Buenos Aires sobre Facilitación de los Negocios, que contiene sesenta y dos recomendaciones en los temas que se debatieron, para hacérselas llegar a los equipos negociadores oficiales.

En el área de Aduanas y Procedimientos Aduaneros, el MEBF ha identificado 30 medidas concretas para acelerar y simplificar los trámites aduaneros, sin que por ello se menoscabe el derecho de los países al control de su comercio exterior. Se trata de facilitar el comercio intrazona dentro del Mercosur; de simplificar la documentación y agilizar los trámites de las operaciones de comercio exterior entre ambos bloques, así como la inspección y control aduanero.

En el área de Normas, Regulaciones Técnicas y Procedimientos de Evaluación de la Conformidad, las 19 propuestas acordadas se dirigen a reducir los obstáculos para el desarrollo de negocios bilaterales, derivados de la falta de armonización en estas materias. Entre estas medidas se pueden señalar las de fomento de la cooperación entre institutos y organismos técnicos; el establecimiento de acuerdos de reconocimiento mutuo; la adopción de los acuerdos de la OMC sobre barreras técnicas al comercio y la armonización de los reglamentos técnicos de ambas áreas.

Finalmente, en lo relativo al Comercio Electrónico, el MEBF propone 13 medidas encaminadas a que ambas regiones creen un marco regulatorio adecuado que permita el rápido desarrollo del comercio electrónico.

El MEBF está convencido de que estas medidas de facilitación de los negocios, incluidas en la Declaración de Buenos Aires, deben estimular y dinamizar el proceso negociador, y van a ser una clara señal para que las empresas de ambos bloques intensifiquen sus contactos comerciales y de inversiones. Por ello, esperamos que los países del Mercosur y la Unión Europea las reciban positivamente y las implementen en el corto, medio y largo plazo en beneficio de todos.

Como se ve, la Conferencia de Buenos Aires ha preferido pegarse mucho al terreno de lo concreto, esperando que así se acelere la negociación política. Ya están, en efecto, sobre el tapete tanto la propuesta negociadora europea como la contrapropuesta del Mercosur. Dentro de pocas semanas se iniciará el semestre de la presidencia española de la Unión. Sabemos, porque así se ha dicho, tanto por el presidente Aznar como por el ministro Piqué, que entre las prioridades de la nueva presidencia se encuentra el estrechamiento de lazos con Latinoamérica. También está prevista para mayo en Madrid una importante cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Latinoamérica y el Caribe. Mucho esperamos de esta reunión.

Inmediatamente antes de la Cumbre de Madrid, en los días 15 y 16 de mayo próximo, volverá a reunir el MEBF una conferencia plenaria de apoyo al proceso negociador. Es nuestro propósito presentar los documentos que ya se vienen preparando desde hace tiempo en materia de acceso a los mercados, inversiones y privatizaciones y servicios. Creemos que el esfuerzo merece la pena. Porque, en nuestra opinión, el Mercosur debe ser, para España y para Europa, una prioridad estratégica.Acaba de celebrarse en Buenos Aires una conferencia sobre facilitación de negocios entre las empresas del Mercosur y las de la Unión Europea. Se trataba de una reunión plenaria del Foro Empresarial Mercosur Unión Europea (MEBF), iniciativa surgida a ambos lados del Atlántico para impulsar el establecimiento de un área de libre comercio entre las dos regiones.

El MEBF, nacido en 1998, ha celebrado ya dos conferencias plenarias, una en Río de Janeiro y otra en Mainz, que aprobaron sendas declaraciones de principio favorecedoras de la liberalización de los intercambios y mejora en la competitividad de las empresas. Al pasar la presidencia europea del MEBF desde BASF a Repsol YPF hice propósito de fomentar el acercamiento económico entre las dos regiones, continuando la línea de mi antecesor europeo, Jürgen Strube.

En mi opinión, los países del Mercosur son los que mantienen vinculaciones más profundas de todo orden con la Europa comunitaria. Hay, además, un paralelismo innegable entre los designios fundacionales que inspiraron el Tratado de Asunción y los que animaron, entre nosotros, el Tratado de Roma. La realidad del comercio entre los dos bloques no ha hecho sino confirmar esta realidad. Así, en el año 2000, el 23% de las importaciones del Mercosur provinieron de la UE y el 25% de sus exportaciones se dirigieron hacia la Unión Europea.

Sin embargo, las dificultades que presenta el proceso de acercamiento no son desdeñables. La Unión Europea está centrando su atención en otros objetivos de indudable trascendencia, desde la implantación del euro hasta la ampliación al Este. De otro lado, en el Mercosur son patentes los obstáculos derivados tanto de circunstancias internas, que a todos nos preocupan, como de coordinación de políticas entre los dos grandes de la región, Brasil y Argentina.

En estas circunstancias, la reunión del MEBF en Buenos Aires ha tenido un papel estimulante. Se han reafirmado ante las autoridades de las dos regiones los beneficios potenciales derivados de una mayor integración regional de ambas zonas mediante un régimen comercial más abierto, que facilite el incremento de los flujos comerciales.

Hemos agradecido y apreciado en todo su valor la presencia con nosotros del presidente de la nación, don Fernando de la Rúa, y de los ministros de su Gobierno (Cavallo, Rodríguez Giavarini y Bastos), en unos momentos particularmente difíciles para Argentina, que deseamos ver pronto superados.

En la sesión de clausura de la conferencia se firmó la Declaración de Buenos Aires sobre Facilitación de los Negocios, que contiene sesenta y dos recomendaciones en los temas que se debatieron, para hacérselas llegar a los equipos negociadores oficiales.

En el área de Aduanas y Procedimientos Aduaneros, el MEBF ha identificado 30 medidas concretas para acelerar y simplificar los trámites aduaneros, sin que por ello se menoscabe el derecho de los países al control de su comercio exterior. Se trata de facilitar el comercio intrazona dentro del Mercosur; de simplificar la documentación y agilizar los trámites de las operaciones de comercio exterior entre ambos bloques, así como la inspección y control aduanero.

En el área de Normas, Regulaciones Técnicas y Procedimientos de Evaluación de la Conformidad, las 19 propuestas acordadas se dirigen a reducir los obstáculos para el desarrollo de negocios bilaterales, derivados de la falta de armonización en estas materias. Entre estas medidas se pueden señalar las de fomento de la cooperación entre institutos y organismos técnicos; el establecimiento de acuerdos de reconocimiento mutuo; la adopción de los acuerdos de la OMC sobre barreras técnicas al comercio y la armonización de los reglamentos técnicos de ambas áreas.

Finalmente, en lo relativo al Comercio Electrónico, el MEBF propone 13 medidas encaminadas a que ambas regiones creen un marco regulatorio adecuado que permita el rápido desarrollo del comercio electrónico.

El MEBF está convencido de que estas medidas de facilitación de los negocios, incluidas en la Declaración de Buenos Aires, deben estimular y dinamizar el proceso negociador, y van a ser una clara señal para que las empresas de ambos bloques intensifiquen sus contactos comerciales y de inversiones. Por ello, esperamos que los países del Mercosur y la Unión Europea las reciban positivamente y las implementen en el corto, medio y largo plazo en beneficio de todos.

Como se ve, la Conferencia de Buenos Aires ha preferido pegarse mucho al terreno de lo concreto, esperando que así se acelere la negociación política. Ya están, en efecto, sobre el tapete tanto la propuesta negociadora europea como la contrapropuesta del Mercosur. Dentro de pocas semanas se iniciará el semestre de la presidencia española de la Unión. Sabemos, porque así se ha dicho, tanto por el presidente Aznar como por el ministro Piqué, que entre las prioridades de la nueva presidencia se encuentra el estrechamiento de lazos con Latinoamérica. También está prevista para mayo en Madrid una importante cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Latinoamérica y el Caribe. Mucho esperamos de esta reunión.

Inmediatamente antes de la Cumbre de Madrid, en los días 15 y 16 de mayo próximo, volverá a reunir el MEBF una conferencia plenaria de apoyo al proceso negociador. Es nuestro propósito presentar los documentos que ya se vienen preparando desde hace tiempo en materia de acceso a los mercados, inversiones y privatizaciones y servicios. Creemos que el esfuerzo merece la pena. Porque, en nuestra opinión, el Mercosur debe ser, para España y para Europa, una prioridad estratégica.

Alfonso Cortina es copresidente europeo del MEBF.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de diciembre de 2001