Desamparados en la noche helada

Centenares de personas aguardaron en vano a los equipos de ayuda en Osona

Ayer a las siete de la mañana el acceso a la C-17 en dirección a Barcelona desde Vic no presentaba, aparentemente, ningún problema, después de haber estado colapsado durante todo el viernes. Pero la marcha en coche, dificultada por la cantidad de nieve que había en la carretera, se interrumpía a los pocos metros, en la primera subida que presentaba la vía. Unos 50 vehículos, especialmente camiones, estaban bloqueados en medio de la carretera. No se podía avanzar y los Mossos d'Esquadra impedían el paso a los que intentaban retroceder contra dirección.

Al ver las sirenas de los Mossos, muchos camioneros bajaron de sus vehículos. Indignados por la situación, se interesaban por saber qué estaba pasando y si podían avanzar. La tensión de haber pasado la noche en el camión era palpable. Uno de ellos se enfrentó con los agentes. Llevaba unas 20 horas en el camión, no había podido conciliar el sueño y no comía desde hacía horas. No tenía ninguna notícia del estado de la carretera, los teléfonos de información comunicaban continuamente y durante toda la noche no había visto ningún vehículo de Protección Civil, de bomberos ni de policía, ni ninguna máquina quitanieves. Estaba cansado y les espetó: '¿Qué estáis haciendo?'. Los Mossos contestaron: 'Lo que podemos'. Y ante la actitud airada del conductor, subieron al coche patrulla y se fueron.

'Si sabían que iba a pasar esto, podían haber tenido preparados camiones de sal y máquinas quitanieves'

Los turismos que llevaban cadenas salvaron este primer bloqueo, pero en Tona tuvieron que detenerse de nuevo. El bar de la gasolinera conocida como la de las cuatro carreteras estaba lleno: 'Es increíble, ¿dónde están los policías, Protección Civil, quien sea?', se preguntaba uno. '¿Por qué esa máquina quitanieves de ahí no limpia la carretera?', se interrogaba otro. '¿Y el camión con sal?', terciaba un tercero. Indignación y cansancio. Algunos habían dormido en los espacios habilitados por el Ayuntamiento de Tona. Otros en el coche porque ni siquiera habían encontrado el Ayuntamiento de Tona. 'Podían poner indicaciones, porque la gente que no somos de por aquí no sabemos dónde está el Ayuntamiento'. Era una chica que había salido de Vilallonga de Ter el viernes a las once de la mañana. Y había dormido en el coche. 'Es increíble que pueda pasar esto. Si sabían que iba a pasar esto , podían estar preparados y tener camiones de sal y máquinas quitanieves preparadas'.

La máquina quitanieves estaba parada porque la carretera estaba helada. A media mañana, la subida de temperaturas le permitió avanzar. Una cola de vehículos kilométrica la seguía. Avanzaban muy lentamente, pero finalmente se movían. Llegó un coche de Mossos. Se les preguntó: '¿Cómo está la carretera?'. 'Hasta Centelles bien. A partir de ahí no lo sabemos', respondieron. En sentido contrario la situación era peor. En Aiguafreda, camiones y coches estaban parados y no podían avanzar. A las doce del mediodía, una máquina quitanieves llegó al lugar para limpiar la carretera. Mientras tanto, los vehículos que circulaban por esta vía en dirección norte eran desviados en Granollers. El temporal de nieve afectó gravemente a la comarca de Osona. Centenares de personas se vieron atrapadas en la carretera y tuvieron que pasar la noche en espacios habilitados en Vic y Tona. Los hoteles colgaron el cartel de completo. Los trayectos entre localidades de la comarca se hicieron eternos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 15 de diciembre de 2001.

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