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La Asamblea aprueba la Ley de Parejas de Hecho con la abstención de PSOE e IU

El presidente del Parlamento, Jesús Pedroche, del PP, fue el único que votó contra la norma

No hubo sorpresas en el pleno de la Asamblea. El PP sacó en solitario la proposición de Ley de Parejas de Hecho. Socialistas e IU se abstuvieron, atendiendo la opinión de los colectivos homosexuales, que preferían la existencia de legislación aunque ésta no colmara sus aspiraciones. El presidente de la Cámara, el popular Jesús Pedroche, del PP, rechazó, por convicciones religiosas, la proposición de su grupo. La votación hubo de realizarse a mano alzada, al estropearse el sistema electrónico. Fue así más evidente la mano de Pedroche rompiendo la disciplina de voto del PP.

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Por 51 votos a favor del PP, 32 abstenciones del PSOE y ocho de IU, y el voto en contra del presidente Pedroche, fue aprobada la ley. A partir de ahora, las parejas no casadas (homosexuales o heterosexuales) podrán constituirse en uniones de hecho y tendrán los mismos derechos que la Comunidad de Madrid reconoce a los matrimonios (subvenciones, ayudas para vivienda, derechos y deberes tributarios, etcétera). Fuentes del PP aseguraron que el partido multará a Pedroche por haberse saltado la disciplina de voto, tal y como prevé el reglamento interno del grupo popular. La multa, aunque desde el PP no quisieron dar cifras, podría rondar las 25.000 pesetas.

Los requisitos que se exigen para acogerse a la Ley de Parejas de Hecho son: ser mayor de edad; que uno de los miembros de la pareja esté empadronado en la Comunidad; que no exista vínculo matrimonial en alguna de las dos personas o estén separadas judicialmente; que no formen parte de otras uniones estables; que no sean parientes en línea directa por consanguinidad o adopción ni sean parientes colaterales dentro del tercer grado.

El compromiso de convivencia no podrá establecerse con carácter temporal previo. La extinción de la unión se producirá por común acuerdo, decisión unilateral de una de las partes notificada al otro, muerte o matrimonio de uno de los miembros o por separación de hecho durante seis meses.

Caridad García, por IU, y Maria Luisa Martín Barrios, del PSOE, justificaron su abstención en que la ley no satisface a los colectivos afectados porque no iguala en derechos a las parejas homosexuales con las heterosexuales. Sobre todo, en lo que se refiere al acogimiento de niños desamparados, que el PP no reconoce a los homosexuales porque, según alega, carece de competencias para ello.

La postura de la Iglesia

Sin embargo, Martín Barrios y García subrayaron que no rechazarían el texto por dos razones: para no dar la razón a la postura manifestada por la Iglesia, contraria a la ley, y porque los colectivos homosexuales les habían pedido que no votaran en contra.

Por su parte, la diputada del PP Cristina Cifuentes señaló que esta ley suponía 'un reconocimiento de las convivencias de hecho y de un sector importante de la población que, hasta ahora, se encontraba al margen del ordenamiento jurídico'. Cifuentes rechazó las valoraciones de la oposición sobre la ley.

Mayor unanimidad logró el diputado socialista Antonio Carmona, que defendió una proposición no de ley para el enterramiento o desvío de líneas eléctricas a su paso por las poblaciones. De todas formas, no consiguió imponer su texto, pero un pacto entre las fuerzas políticas -PSOE, PP e IU- permitió que el pleno de la Asamblea aprobara por unanimidad instar al Gobierno de la Comunidad a elaborar un plan regional de infraestructuras eléctricas de alta tensión, que permita minimizar el impacto ambiental mediante enterramiento o desvío de las líneas.

También fue aprobada la actualización del catálogo de tendidos que se deben enterrar y, más concretamente, impulsar el acuerdo entre el Ayuntamiento madrileño y las empresas eléctricas para abordar el soterramiento o desvío de las líneas de alta tensión en Usera, sobre todo en los barrios de Almendrales y Orcasitas.

Y ayer, el portavoz de IU, Ángel Pérez, realizó una clase magistral de oratoria parlamentaria. Cáustico, irónico, amargo, dolido, crítico, Pérez defendió una proposición no de ley sobre los actos terroristas del 11 de septiembre en EE UU que supuso un brillante alegato contra la locura de la guerra. No logró el voto del PSOE, pero sí los aplausos de su portavoz, Pedro Sabando, la abstención de Cristina Almeida y que algunos diputados socialistas prefirieran no votar. Pérez finalizó su intervención con un ruego: que la Asamblea mostrara con palestinos y afganos la misma solidaridad que había mostrado con los muertos y el pueblo de EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 2001