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La amenaza grave de erosión pesa sobre más del 60% del territorio

La pérdida de suelo afecta ahora a un tercio de la superficie

Un tercio del territorio valenciano sufre ahora una erosión alta, muy alta o de fase lítica (pérdida completa de suelo). Pero la erosión potencial, aquella que se daría si se llevara al extremo la pérdida de cobertura vegetal, amenaza gravemente a más del 65% del territorio. La Consejería de Medio Ambiente organizó ayer una jornada sobre desertificación en el Jardín Botánico de Valencia, en la que se explicaron las estrategias que hay que aplicar para evitar que la Comunidad Valenciana se parezca al Sáhara.

Los expertos asistentes a la jornada La desertificación en el marco del Plan Forestal de la Comunidad Valenciana coincidieron ayer en que es difícil evaluar el riesgo de desertificación en el territorio valenciano. Faltan herramientas. Por eso apostaron por profundizar en el conocimiento del territorio a base de estudios científicos de detalle sobre vegetación, tipos de suelo, su degradación (física, química y biológica), salinización y hasta el 'tema escabroso' de la sobreexplotación de los acuíferos.

'Llevamos más de 20 años trabajando en los problemas de degradación del suelo (...) pero nos luce muy poco', reconoció, en referencia al territorio valenciano Juan Sánchez, director del Centro de Investigación sobre Desertificación (Cide), el instituto especializado en el tema de la Universidad de Valencia y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Así, habló del esfuerzo que se realiza para completar la numerosa documentación y estudios existentes a diferentes escalas (más escasa cuanto más detallada) y en formatos distintos (cada día más en formato digital).

Y aunque propugnó mejorar los mapas de erosión existentes, aportó datos que alertan del grave riesgo que sufre la Comunidad Valenciana de pérdida de cobertura vegetal y de erosión. Según los datos que maneja, actualmente 528.316 hectáreas (el 22,7% del territorio) sufre una erosión alta, otras 153.065 (el 6,6%) muy alta y otras 81.930 (3,5%) se encuentran en fase lítica. Todavía la mayor parte del territorio está relativamente a salvo del problema, con una erosión muy baja (30,7%), baja (12%) o moderada (23%).

Pero, según las proyecciones de erosión potencial, la merma de cobertura vegetal, alertó Sánchez, aceleraría gravemente la pérdida de suelo: la erosión alta afectaría al 9,2% del territorio, la muy alta al 50,9% y la fase lítica al 3,5%. Un trágico vuelco de la situación que se puede evitar ampliando y mejorando la cobertura vegetal de los montes.

El prestigioso profesor emérito de la Universidad Politécnica de Madrid Juan Ruiz de la Torre habló de los métodos para restaurar la vegetación de los montes valencianos aprovechando especies autóctonas y alabando la capacidad de las coníferas para optimizar la regeneración de los montes a bajo precio.

La jornada fue inaugurada por el consejero Fernando Modrego, que calificó la desertificación como una de las 'amenazas más graves' para el desarrollo sostenible. Modrego explicó que el Plan General de Ordenación Forestal articulará las medidas para evitar la degradación de un recurso tan importante como es el suelo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 2001