Medio Ambiente da vía libre a la ampliación del aeropuerto de Barajas

El ministerio obliga a AENA a realizar estudios e informes sobre posibles afecciones

Fomento podrá ampliar ya sin apenas cortapisas el aeropuerto de Barajas hasta los límites que considere oportunos (cuatro pistas y una nueva terminal). El Ministerio de Medio Ambiente ha elaborado una declaración de impacto que califica de 'viable ambientalmente, siempre que se apliquen medidas preventivas, correctoras y compensatorias', la ampliación. Entre esas medidas incluye futuros estudios sobre las repercusiones hidrológicas y elementos contaminantes, y la compra de unos terrenos para compensar la desviación del Jarama 1,7 kilómetros. PSOE e IU tacharon la decisión de 'vergonzosa'.

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Medio Ambiente ha dado pista libre a la ampliación del aeropuerto de Barajas. Este crecimiento, que incluye la construcción de dos nuevas pistas y la edificación de una gran terminal, está presupuestado en más de 300.000 millones. Contra la ampliación habían alegado más de 2.000 asociaciones, municipios, administraciones públicas y particulares. Además, Fomento, tal y como exige la ley, había elaborado previamente un estudio de impacto ambiental donde reconocía que las obras provocarían daños 'irreversibles' en el medio natural afectado. De hecho, la ampliación iba a acabar con el 21,4% de los bosques de galería, el 72% de las choperas, el 8,8% de los pinares y el 20% de las praderas.

Ahora, el Ministerio de Medio Ambiente, tras estudiar las alegaciones y el informe de Fomento, ha concluido que la ampliación es 'viable ambientalmente, siempre que se apliquen una serie de medidas preventivas, correctoras y compensatarias sobre el entorno'.

Sistema hidrológico

En concreto, y para compensar el desvío del río Jarama 1,7 kilómetros (sobre su cauce se levantará una de las nuevas pistas), la declaración de impacto obliga a realizar 'estudios de detalle para valorar las repercusiones de las obras en el conjunto del sistema hidrológico de la zona'.

Para proteger la calidad del aire -el tráfico del actual aeropuerto se duplicará cuando estén en funcionamiento las cuatro pistas-, la declaración de impacto propone 'diseñar programas para el control de las emisiones de óxidos de nitrógeno'.

Además, con el fin de reducir los problemas de ruido del barrio de la Embajada, que se halla frente a las terminales de carga, Medio Ambiente, señala: 'El promotor determinará en el plazo de dos meses las mejoras operativas y constructivas necesarias para limitar las actividades desarrolladas desde las cero horas a las 7.00 en el dique sur y las plataformas R-5 y R-6 [zonas de carga]'. Igualmente, y con el fin de reducir el ruido de las aeronaves -actualmente despegan 1.000 diarias, que llegarán a 2.000 con el nuevo aeropuerto-, Medio Ambiente anuncia que se elaborará 'un plan de aislamiento acústico para las viviendas ubicadas en las nuevas áreas de afeción'.

Finalmente, y con el fin de compensar la afección de las riberas del Jarama (declaradas Lugar de Interés Comunitario), se deberá elaborar 'un proyecto de medidas compensatorias', como son la adquisición de terrenos 'para restaurarlos y acondicionarlos'.

Entre los terrenos que deberán ser reforestados, Medio Ambiente menciona los márgenes del arroyo San Román, en Torremocha; los del arroyo de la Galga, en Talamanca; una finca en Algete y las laderas de Paracuellos.

PSOE e IU tachan la declaración de impacto de 'vergonzosa'. 'Creo que toda esta serie de proyectos, estudios y futuros planes que se incluyen en la declaración no es lo que esperaba el medio millón de personas que viven en torno a Barajas', señala Francisco Garrido, del PSOE. Julio Setién, portavoz del IU, cree que la declaración de impacto es 'un atropello que demuestra que Medio Ambiente está en manos de las grandes constructoras'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de diciembre de 2001.