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ESTA SEMANA

Solos y crispados

La propuesta del PP para la creación en el Parlamento andaluz de una comisión de investigación que aclare el supuesto caso de espionaje a los presidentes de las cajas de ahorros El Monte y San Fernando, Isidoro Beneroso y Juan Manuel López Benjumea, respectivamente, tendrá la virtud de poner en evidencia la soledad que acompaña a esta formación política en su radical estrategia que mantiene en relación con las cajas.

Todos los grupos políticos, excepto el PP, se oponen a esta iniciativa que se formalizará esta semana en el pleno de la Cámara. Quieren los populares que se determine si miembros del Consejo de Gobierno y responsables de seguridad de la Junta están implicados o no en el supuesto seguimiento a López Benjumea.

El PP podría aprovechar la ocasión y ampliar el objetivo final de su iniciativa parlamentaria, ya que a tenor de lo sorprendentemente afirmado por su presidenta, Teófila Martínez, todos los dirigentes populares se han sentido vigilados. Ésa es la sensación que ella tiene, dice. Sus palabras, no exentas de crispación, han provocado la hilaridad de muchos, la perplejidad de otros y la sorpresa de algunos que desconocían hasta dónde puede llegar la jefa de la oposición.

Claro que cuando habla de la sensación de sentirse vigilada seguro que no se refiere a las continuas amenazas de querellas y notarios que el PP lanza contra aquél que se le atraviese en el camino, desde contrincantes políticos, a periodistas o simples quiosqueros de prensa que se atrevieron a poner a la venta revistas con desnudos en sus portadas. Eso ocurrió en la capital gaditana y no precisamente en una sociedad feudal, término que gusta utilizar Martínez cuando se refiere de forma crítica hacia el presidente andaluz, Manuel Chaves.

CC OO y las Cajas

Con estos modos, no es de extrañar el desmarque de IU y de otros de esa chusca operación del supuesto espionaje en el que son protagonistas, más que detectives profesionales, individuos especializados en seguir la vida privada de deportistas díscolos o amantes de la noche. Mientras esto ocurre, en estos días tienen que concluir las negociaciones que mantiene el PSOE para configurar mayorías de gobierno en las cajas sevillanas. Es el sindicato Comisiones Obreras el que tiene la llave en las dos entidades, de ahí que se considere como lógica su postura condicionando cualquier acuerdo en El Monte a un entendimiento también en San Fernando. Los socialistas van a tener que hilar muy fino si quieren cerrar un pacto con esta fuerza sindical e incluir en el mismo a la UGT, dadas las diferencias que mantienen ambas organizaciones en el ámbito financiero. Los andalucistas, por su parte, aguardan agazapados el devenir de estos contactos y el desarrollo final del proceso, en una posición cómoda que no puede ocultar, sin embargo, que en estos temas, en donde tanto se dilucida, quien manda es el presidente del PA, Alejandro Rojas-Marcos.

Igualmente, en las próximas jornadas se ha de cerrar el proceso de transferencias de las competencias de Sanidad del Gobierno central a aquellas comunidades que aún no las tienen. Las reformas introducidas, vía enmienda de los Presupuestos por parte del Ejecutivo central, supeditando el nuevo sistema de financiación autonómica a que se asuman estas materias sin más, constituye todo un aviso hacia la Junta de Andalucía, que rechaza la aplicación del nuevo impuesto que gravará los hidrocarburos. Su resistencia a poner en marcha el tramo autonómico no le va a salir gratis, de ahí que no se descarte alguna sorpresa desagradable para los intereses de Andalucía, por ejemplo, vinculando la entrada en vigor del nuevo sistema de financiación a la aceptación en toda su integridad de dicho impuesto que aquí no se quiere.

Es por ello que sorprenda notablemente el gesto de la presidenta del Instituto Nacional de Estadística, Carmen Alcaide, que va a firmar hoy con la Junta el primer convenio marco para la colaboración entre ambas administraciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de diciembre de 2001