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Tribuna:

Carta abierta a Mariano Rajoy

Señor ministro:

El pasado 27 de octubre unas cien personas pertenecientes a la Coordinadora contra los Abusos de Poder, compuesta por miembros del colectivo okupa y grupos antisistema, se manifestó en Cornellà de Llobregat, ciudad que sin duda usted conoce, ya que ha sido citada por usted en el Congreso de los Diputados como ejemplo de violencia urbana.

De nada sirvió este conocimiento, ni los reiterados avisos realizados por parte del Ayuntamiento y la Policía Municipal sobre los problemas que se derivarían de la citada manifestación. Estas cien personas iniciaron su marcha, sin presencia policial, realizando pintadas a lo largo de su recorrido hasta llegar a la comisaría de nuestra ciudad.

Urge el despliegue de los Mossos d'Esquadra para evitar mayor inseguridad ciudadana

Allí los manifestantes se encontraron sólo con tres miembros del Cuerpo Nacional de Policía que cerraron las puertas de la comisaría y asistieron -entre la impasibilidad y la impotencia- a la lectura de un manifiesto en el que se tildaba a las fuerzas de seguridad de 'asesinas, vulneradoras de los derechos humanos y torturadoras'. Además, para que las palabras no se las llevara el viento, los manifestantes realizaron pintadas en las paredes del centro policial con frases como 'policía asesina', 'tenéis las manos manchadas de sangre', y pintaron en la vía pública siluetas de cuerpos tendidos con leyendas como 'torturado hasta morir', 'asesinado aquí' y 'asesinado en prisión'.

Una vez vejadas las fuerzas de seguridad, los manifestantes siguieron impunemente su marcha realizando pintadas hasta la sede de la Confederación de Empresarios, a la cual también tuvieron a bien dedicar una parte de su tiempo. Afortunadamente, no se registraron actos de mayor violencia. No como consecuencia de la actuación de efectivos policiales -simplemente, no aparecieron-, sino porque los manifestantes así lo decidieron.

Coincidirá conmigo, señor ministro, en que lo acontecido en Cornellà de Llobregat requiere una respuesta -con hechos y no con palabras- por parte de la autoridad competente, y hoy esa autoridad es usted, porque las competencias de seguridad son del Gobierno central y de las comunidades autónomas que las tienen transferidas.

El aumento de la inseguridad ciudadana en el área metropolitana de Barcelona es consecuencia de una presencia policial insuficiente, que ha sido denunciada reiteradamente por el grupo parlamentario socialista y por los alcaldes de las poblaciones afectadas. Ya en su día, el Ayuntamiento de Cornellà hizo llegar a la Delegación del Gobierno su preocupación por el hecho de que durante los fines de semana las necesidades de Cornellà, Esplugues de Llobregat y Sant Just Desvern -unas 140.000 personas- se cubran con un único coche patrulla

Aquí es donde radica el problema. El despliegue de los Mossos d'Esquadra no puede adelantarse, según el actual modelo policial, porque la Escuela de Mossos no puede formar el número suficiente de nuevos agentes. Las plantillas del Cuerpo Nacional de Policía, hoy ya con un déficit de 1.804 funcionarios, seguirán reduciéndose a causa de las jubilaciones y las peticiones de traslado, y no se cubrirán las vacantes porque las nuevas promociones no solicitan Cataluña como destino, ya que su permanencia está limitada en el tiempo y son escasas sus posibilidades de pasar a formar parte de la policía autonómica.

Usted sabe que un déficit de esta magnitud no se soluciona con policías en prácticas, sino que requiere una solución de mayor envergadura a partir de un compromiso político.

Yo le propongo tres caminos. El primero, desarrollar el Pacto por la Justicia, firmado por el PP y el PSOE, que permitiría agilizar el sistema judicial para poner coto a los pequeños hurtos, y poner en marcha un sistema eficiente para combatir la reincidencia en los delitos. El segundo, desbloquear la Carta Municipal de Barcelona en el Congreso de los Diputados para unificar los esfuerzos de los cuerpos policiales y hacerlos más eficaces. Y el tercero, adelantar el despliegue de la policía autonómica.

Los tres caminos sólo requieren consenso y voluntad política. Las dos primeras propuestas que le planteo requieren el consenso parlamentario para llevarlas adelante. Un consenso que se puede alcanzar si el Gobierno toma la iniciativa en el Congreso, donde su partido tiene mayoría absoluta. Y la tercera requiere, sobre todo, voluntad política por parte de los gobiernos de España y Cataluña. Los responsables municipales, se lo aseguro, sabremos asumir el papel que nos corresponde para hacer realidad estas propuestas.

Señor ministro, es urgente adelantar del despliegue de los Mossos d'Esquadra para evitar mayor inseguridad en nuestros barrios y ciudades. Para hacer efectivo este adelanto, solamente es necesario un compromiso político que amplíe el porcentaje de policías que puedan acceder a los Mossos d'Esquadra. El Gobierno catalán rechaza esta opción argumentando, erróneamente desde mi punto de vista, que la inclusión de miembros de otros cuerpos en los Mossos perjudicaría el concepto policial en el que se inspira la policía autonómica. Sin embargo, ¿qué perjuicio pueden aportar unos hombres y unas mujeres con experiencia profesional, integrados y con arraigo en la sociedad catalana?, ¿qué perjuicio han supuesto los guardias civiles que se incorporaron hace unos meses a los Mossos?

Creo, señor Rajoy, que lo más adecuado en este momento no es hacer ostentación de la divisa 'ley y orden', sino aplicar la ley, garantizar el orden y consolidar un modelo de convivencia ciudadana al servicio de una sociedad más próspera.

José Montilla es alcalde de Cornellà de Llobregat y primer secretario del PSC

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de noviembre de 2001