Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Millonario gracias al euro

Detenido un irlandés por negarse a devolver una transferencia de 52 millones de pesetas que recibió por error

Además de complicaciones, el euro puede provocar sorpresas monumentales, como la que se llevó un día al actualizar su cuenta el ciudadano irlandés David Hickey, y también monumentales quebraderos de cabeza, como el que ahora tienen los responsables del Bank of Ireland por la misma razón.

Pero vayamos por partes: David Hickey, un ciudadano irlandés residente en L'Ampolla (Baix Ebre), consideró toda una bendición caída de un error en la maraña bancaria de transacciones monetarias encontrarse un buen día en su cuenta con 52 millones de pesetas que no esperaba. Hickey, dublinés de 49 años que trabajaba en su país manejando una máquina perforadora, asegura que llegó hace poco más de un mes a L'Ampolla. Allí alquiló un chalet en primera línea de mar, enfrente mismo de la playa del Baconer. 'Me gustaba el clima', explica. Pero se topó con un problema importante: no le quedaba dinero.

'Somos humanos. Los bancos nos engañan y yo tuve una tentación. Sólo di un pequeño mordisco a la zanahoria'

Fue entonces, poco después de instalarse, el pasado mes de octubre, cuando se dirigió a una oficina del Banco Santander Central Hispano de L'Ampolla para efectuar una petición de transferencia en libras irlandesas desde su cuenta en el Bank of Ireland.

En el banco le ofrecieron la posibilidad de recibir la transferencia en pesetas, concretamente 316.900 pesetas. Hickey aceptó. Pero, para su sorpresa, la entidad bancaria le remitió el pasado 22 de octubre 316.900 euros (52.727.230 pesetas). Un error garrafal. Una equivocación imputable a la premura que impone el calendario para la transición definitiva de las diferentes monedas europeas al euro. Tras advertir el mismo día el error, el banco irlandés llamó inmediatamente a su cliente para reclamarle el retorno de la cantidad. Pero Hickey se negó en redondo. Inclusó exigió al banco una recompensa monetaria para poder recuperar la cifra transferida. Según la Guardia Civil, la entidad realizó llamadas y todo tipo de gestiones administrativas para solventar su error. Ningún resultado. Hasta el punto de que el banco decidió enviar a dos emisarios a L'Ampolla para que intentaran resolver la situación.

Al final, el pasado 14 de noviembre, los enviados del banco presentaron denuncia contra Hickey en el cuartel de la Guardia Civil de L'Ametlla de Mar, que buscó infructuosamente durante cinco días al renuente millonario. Anteayer, los agentes dieron finalmente con su paradero y le trasladaron al cuartel para tomarle declaración. Se le acusa de apropiación indebida y el caso está ya en manos del Juzgado número 1 de Tortosa.

Pero ¿qué había ocurrido entretanto con el dinero? Cuando se encontró con más de 52 millones de pesetas en la mano, Hickey no se lo pensó dos veces: decidió aprovechar la ocasión y darse algunas alegrías. Asegura que las partidas de póquer fueron el principal destino de la transferencia errónea. 'Hubo mala suerte', apostilla. También dice que se permitió estancias a cuerpo de rey en hoteles de la zona mientras la Guardia Civil trataba de seguirle el rastro.

Fuentes del instituto armado aseguran que el ciudadano irlandés se ha gastado ya buena parte de la suma, una cifra que Hickey no se aviene a concretar. Lo único que sabe, dice, es que ahora la justicia le ha congelado la cuenta corriente y que no dispone de dinero.

Eso sí: se considera una persona honesta. 'Podría haber cogido todo el dinero e irme a Marruecos y no lo he hecho', asegura. Ahora, tras la denuncia del banco, explica que la policía de su país ha ido varias veces a buscarlo a su casa en Dublín, donde viven sus tres hijos. Además el banco está ya tramitando la orden de embargo de ese inmueble para recuperar parte de lo que Hickey se agenció tras el error. Él asume los hechos sin asomo de preocupación y tampoco se arrepiente de nada. 'Somos humanos', dice. 'Los bancos nos engañan y yo tuve una tentación. Sólo he dado un pequeño mordisco a la zanahoria y ya está. ¿Tú qué habrías hecho en mi lugar?'.

De momento se ha puesto en contacto con un abogado para afrontar el caso, pero aun así se mantiene optimista respecto al tratamiento que le dispensará la justicia española. Cree que aquí los jueces serán benévolos. De momento, también trata de aprovecharse de su desdicha. Antes de conceder esta estrevista trató de obtener una compensación y también se puso en contacto con varios diarios irlandeses para poder sacar algo de su historia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de noviembre de 2001