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Barcelona deberá reconstruir sus playas a causa del temporal

Los daños superan los 870 millones de pesetas

Barcelona deberá reconstruir todas sus playas a los 10 años de haberse regenerado la costa para el uso ciudadano. El fuerte temporal de agua y viento de este fin de semana afectó al 62% de las playas, algunas de las cuales, como el Bogatell y Nova Icària, quedaron prácticamente inutilizables. El Ayuntamiento ha evaluado en 870 millones de pesetas los daños, que en el conjunto de Cataluña superan los 2.200.

El Ayuntamiento de Barcelona solicitará ayudas a la Generalitat y al Estado de manera coordinada con el resto de las localidades pertenecientes a la Mancomunidad de Municipios del Área Metropolitana que también han resultado afectadas. Un dato puede dar una idea de la intensidad del temporal del fin de semana: el viento se llevó 100.000 metros cúbicos de arena de las playas de Barcelona. En los 10 años que hace que se regeneró la costa de la ciudad, no se había producido nunca un fenómeno similar. El último precedente data de 1997, cuando los daños ocasionados por un temporal ascendieron a más de 200 millones de pesetas. Los expertos confían en que una parte de la arena de las playas se regenere de forma natural.

El grupo municipal de CiU aprovechó ayer la ocasión para recordar que, según el convenio firmado por el Ministerio de Medio Ambiente y el Ayuntamiento en junio del año pasado, las dos administraciones deben asegurar el mantenimiento de las playas situadas entre la desembocadura del río Besòs y el puerto de Barcelona. Sin embargo, el portavoz del gobierno municipal, Ernest Maragall, acusó a la coalición nacionalista de 'deslealtad institucional' y de hacer partidismo con una catástrofe natural porque el aludido convenio únicamente se refiere a la regeneración del frente marítimo Besòs-Barcelona para el año 2004, y no a catástrofes naturales.

Las obras vinculadas al Fòrum de les Cultures de 2004 también se han visto dañadas, aunque no sufrirán ningún retraso porque se encuentran en la fase de movimiento de tierras.

Desalojos en la Barceloneta

Las instalaciones de la base náutica municipal quedaron anegadas y las pérdidas ocasionadas ascienden a unos 70 millones de pesetas. El desembolso que requerirá reparar los desperfectos causados en el Puerto Olímpico es de 300 millones de pesetas. Sin embargo, donde el temporal causó los mayores estragos fue en las playas. La cuarta teniente de alcalde, Imma Mayol, de IC-V, evaluó las pérdidas en 500 millones de pesetas.

Los vientos sobrepasaron los 80 kilómetros por hora. En el barrio de la Barceloneta, las 17 personas que tuvieron que ser desalojadas del edificio situado en la calle de la Atlàntida número 15 continúan en pensiones, a cargo de los servicios sociales municipales, hasta que se negocie con el propietario la reparación del inmueble, cuyo deteriorado estado empeoró con la lluvia caída. Los servicios de Parques y Jardines acudieron a 68 puntos de la ciudad a retirar los árboles y las ramas desplomadas. La Guardia Urbana efectuó más de 50 servicios relacionados con el temporal. Durante toda la jornada, la Cruz Roja se ocupó de que los centenares de ciudadanos que se acercaron a las playas a presenciar el fuerte oleaje (las olas alcanzaron los seis metros de altura) no se aproximaran demasiado a la orilla.

El Puerto de Barcelona seguía evaluando los daños causados en la nueva bocana en construcción. Ayer se reanudó con normalidad la actividad en los muelles, que el domingo tuvieron que cerrarse al público, así como el acceso al rompeolas. El Gobierno municipal no quiso adelantar si solicitará la declaración de zona catastrófica.

La comarca del Maresme, una de las zonas más afectadas por el temporal de viento y lluvia del domingo, empezaba ayer a recuperar la normalidad. La agricultura, eje de la economía de la comarca, ha sido uno de los sectores más perjudicados. Hacer un recuento total de los daños sufridos por todos los cultivadores de planta, flor y hortalizas de la comarca es por ahora imposible. Joan Rafeques, miembro de la Asociación de Viveristas del Maresme, explicó: 'Lo más importante es intentar salvar del frío los cultivos que han resultado dañados. No podemos hablar aún de cifras'. De todas maneras, Rafeques coincide con la Unió de Pagesos y calcula que únicamente en la zona del Baix Maresme, donde el cultivo en viveros está muy extendido, las pérdidas se sitúan por encima de 1.000 millones de pesetas, informa Mercè Pérez. El director del Mercado de la Planta y de la Flor Ornamental de Cataluña, Miquel Vila, aseguró que más de un 75% de los invernaderos de la comarca han perdido su protección de plástico y más de un 10% de las estructuras metálicas de éstos se han visto afectadas.

El Consejo Comarcal del Maresme se ha puesto a disposición de los que tengan intención de pedir indemnizaciones por los daños. Los ciudadanos que necesiten certificaciones de la fuerza del viento -que en el observatorio de Arenys de Mar llegó a ser de 130,68 kilómetros por hora- para tramitar las pólizas de seguros pueden dirigirse al servicio de meteorología. Además este organismo se ha ofrecido a los ayuntamientos para hacer una evaluación global de los daños y coordinar posibles acciones conjuntas.

También ayer se trabajaba intensamente en el Parc de les Aus de Vilassar de Mar, donde el domingo un árbol de 50 años cayó encima de las instalaciones de los loros y periquitos. La normalidad en la línea C-1 de cercanías de Renfe también se restableció ayer parcialmente. En concreto, circulaban cuatro trenes cada hora entre Vilassar y Mataró, y dos entre Vilassar y Maçanet de la Selva. Según fuentes de la compañía ferroviaria, los trenes volverán a circular hoy si ningún fenómeno meteorológico lo impide.

Lloret de Mar también se cuenta entre las poblaciones de la Costa Brava más afectadas por el temporal. Ayer una decena de excavadoras intentaban extraer las toneladas de arena que convirtieron el paseo marítimo en un sorprendente arenal. La zona enterrada por la arena es de unos 500 metros de longitud. El consistorio cifraba ayer en unos 300 millones de pesetas los graves daños sufridos por los bienes públicos de primera línea del mar. Los embates de las aguas también ocasionaron desperfectos en unos 30 establecimientos, ante algunos de los cuales fue necesario construir pequeños diques de contención para evitar las inundaciones. El Ayuntamiento ha puesto a disposición de los afectados una oficina para canalizar sus demandas. Los más ancianos de la población no recuerdan un temporal de tal magnitud, ya que se llegaron a registrar olas de ocho metros de altura, informa Gerard Bagué.

Arrozales inundados

En la provincia de Tarragona se registraron olas de hasta 10 metros y vientos de alrededor de cien kilómetros por hora. La mayor parte de las playas del delta del Ebro sucumbieron al avance del mar, que en algunos puntos penetró 500 metros e inundó arrozales y caminos. En la playa de la Marquesa, también inundada, el temporal pudo incluso con un muro de contención e inundó los campos de cultivo de los aledaños, así como la playa del Trabucador y la del Eucaliptus.

Inma Joan, presidenta del parque natural del Delta del Ebro, recordaba ayer que este tipo de temporales se producen cada cuatro o cinco años e informó de que todavía se evalúan los destrozos, informa Lali Cambra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de noviembre de 2001