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Malestar en el Partido Popular por el ninguneo de Convergència

El presidente del Partido Popular de Cataluña, Alberto Fernández Díaz, reclamó ayer a CiU que deje atrás su 'egolatría política' y se dedique a gobernar su comunidad autónoma. Con ello el dirigente conservador quiso poner de relieve el malestar de su partido por el ninguneo de que es objeto por parte de Convergència i Unió, coalición que a través de manifiestos simula buscar un pacto con Esquerra Republicana mientras espera que el Partido Popular le resuelva las papeletas políticas más complicadas, según indicaron fuentes de los conservadores.

Hasta ocho veces calificó Fernández Díaz de 'ególatras' a los políticos de CiU en una breve rueda de prensa ofrecida ayer en Girona antes de visitar el Certamen comercial de las Ferias. Los ejemplos que merecen tal calificativo son, en su opinión, la obsesión por presentarse como ganadores de la reciente moción de censura presentada por el líder de la oposición, Pasqual Maragall, y en la que los populares volvieron a votar con la coalición nacionalista.

El empeño en insistir en que Artur Mas es mejor que Maragall y más valorado por la población, así como el anuncio de reestructuración de gobierno 'con criterios de partido' fue criticado por Alberto Fernández. El líder popular se confesó preocupado por que CiU 'haya reabierto su debate de controversia política en el seno de la coalición'. En concreto, anteayer, el líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, lamentaba que Jordi Pujol hubiera insistido hasta en cuatro ocasiones el pasado domingo en la fusión entre ambas formaciones.

La foto y los presupuestos

Sobre los presupuestos, el líder del PP en Cataluña aseguró que con toda probabilidad no habrá reuniones previas con CiU para llegar a acuerdos. 'No hay acuerdo presupuestario cerrado y no nos precipitaremos a firmarlo'. La intervención del Partido Popular en los presupuestos se realizará en el plazo de enmiendas, una vez que éstos se hayan presentado. 'No forzaremos fotografías ni escenificaciones con Convergència i Unió, lo que queremos son acuerdos sólidos y rigurosos', aseguró Fernández Díaz. Según el dirigente conservador, el PP no teme un acercamiento entre CiU y Esquerra, puesto que existe el convencimiento de que tal alianza les beneficiaría porque incrementaría el espacio electoral de centro que busca el PP.

Fernández Díaz negó que las críticas a CiU obedezcan a un intento de marcar distancias, después de una estrecha colaboración que ha erosionado a ambos partidos, con vistas al tramo final de la legislatura, tal y como han destacado los partidos de izquierda. El líder del PP aseguró que las discrepancias con CiU han existido siempre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de octubre de 2001