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El Gobierno aumenta los impuestos a los compradores de pisos de 30 millones

El 70% de los compradores 'se queda como está o se beneficia' de la reforma, según Hacienda

El madrileño que compre a partir de 2002 una vivienda nueva de 30 millones de pesetas tendrá que pagar 300.000 pesetas, en lugar de las 150.000 que abonaba hasta ahora por el impuesto sobre actos jurídicos documentados (AJD). Es una de las consecuencias de la modificación que introducirá el Gobierno regional sobre este tributo, que a partir del próximo año deja de ser fijo (el 0,5% del valor que figure en la escritura notarial) tanto en la compra de vivienda nueva como en el crédito hipotecario. Desde el año próximo, el impuesto se fija por tramos: las casas de protección pública estarán gravadas con el 0,2%; las de menos de 20 millones, con el 0,4%; las que estén entre 20 y 30, con el 0,5%, y las de más de 30 duplicarán la cuota actual: el 1%. El Gobierno dice que sólo el 30% de la compraventa de casas supera este precio.

El consejero de Hacienda, Juan Bravo, asegura que con esta modificación fiscal 'pretende favorecer la adquisición de viviendas de protección pública estableciendo un tipo impositivo significativamente inferior al existente'. Y es que sólo los compradores de estas viviendas y los de pisos nuevos de precio libre de menos de 20 millones de pesetas serán los únicos que se beneficiarán de la modificación anunciada ayer por el Gobierno. Del 0,5% que venían pagando hasta ahora sobre el precio escriturado, estas personas pasarán a pagar el 0,2% y el 0,4%, respectivamente. Según Hacienda, los beneficiados suponen el 43,8% de los más de 20.000 madrileños que anualmente compran un piso nuevo.

Los compradores de viviendas cuyo valor oscile entre 20 y 30 millones no se verán afectados por esta modificación fiscal, ya que seguirán abonando el 0,5%, que tenía carácter general antes de la reforma. Éstos, según el Gobierno, representan el 28,8% de los compradores de un piso nuevo. Y los que adquieran una casa de más de 30 millones serán los grandes perjudicados de esta reforma que aprobará previsiblemente el Ejecutivo en dos semanas: verán cómo se duplica el dinero que deberán pagar a las arcas regionales en concepto de actos jurídicos documentados.

De esta forma, un comprador de una casa de 30 millones de pesetas pasará a abonar 300.000 pesetas en 2002, en vez de las 150.000 que venía pagando hasta ahora. Y eso suponiendo que no tenga que pedir un crédito hipotecario para hacer frente a la adquisición, porque el impuesto -y la modificación introducida por el Gobierno- afecta también a este concepto y en los mismos tramos. Pero estos madrileños, según el consejero Juan Bravo, son los menos.

Un 28% de afectados

Bravo aseguró que la subida de impuestos afectará tan sólo al 28,28% de los ciudadanos que compran una vivienda nueva, que son los que, según sus datos, pagan más de 30 millones por una casa. 'El 30% de los compradores seguirá pagando lo mismo a Hacienda por este concepto, mientras que el 40% se beneficiará de la modificación'.

Ese 40% corresponde al porcentaje de los compradores que o bien adquieren una vivienda protegida (las que tienen un precio fijado por la Administración) o bien logran encontrar un piso por menos de 20 millones. Algo, cuanto menos, complicado, al menos en la capital, según la consultora Aguirre Newman.

Según esta consultora, el precio medio de un piso dentro del área comprendida por la autovía M-30 era, en junio pasado, de 41 millones. Fuera de ese perímetro, desciende a 30,5 millones de pesetas. Por distritos, según Aguirre Newman, sólo se puede encontrar un piso de 100 metros por menos de 30 millones de pesetas en Carabanchel, Usera, Vicálvaro, Villa de Vallecas y Villaverde.

El Gobierno que preside Alberto Ruiz-Gallardón, del PP, espera incrementar la recaudación por la modificación de este impuesto, 'que tiene una incidencia pequeña' en el bolsillo de los ciudadanos, según el consejero Bravo.

La Hacienda regional espera recaudar el año próximo 667 millones de euros (110.997 millones de pesetas), frente a los 397 millones de euros (66.055 millones de pesetas) que recaudará en 2001. Es decir, 270 millones de euros más (44.942 millones de pesetas).

El portavoz socialista de Hacienda, Adolfo Piñedo, que el pasado jueves barajó la posibilidad de que el Gobierno regional subiera los impuestos para poder ingresar los 114.000 millones de pesetas en que prevé incrementar los gastos, hizo una 'valoración inicial' de las cuentas de la Comunidad de Madrid y de la modificación fiscal anunciada: 'Está clarísismo que ha aumentado la presión fiscal. Y si no, que me expliquen cómo piensan incrementar en más de 44.942 millones de pesetas la recaudación por este impuesto, si fuera verdad que lo rebaja, cuando en realidad lo está subiendo, como sostiene el Gobierno'. El diputado socialista no descarta que el Ejecutivo aumente aún más la presión fiscal.

Franco González, portavoz de IU, calificó de 'chorrada' la remodelación fiscal para el próximo año. 'Lo que tiene que hacer Gallardón es promocionar más la venta de vivienda pública'.

Mayor deducción por nacimiento

El Gobierno regional está pensando ampliar la gama de deducciones para la renta. Actualmente, cada familia madrileña tiene un descuento de 25.000 pesetas (150,25 euros) en el IRPF el año en que trae al mundo un hijo o lo adopta. Además, las personas que acogen durante más de seis meses a una persona mayor de 65 años (cuyo parentesco vaya más allá del de primo) en su domicilio cuentan con 52.000 pesetas (312,53 euros) de bonificación en su declaración de la renta. También los que hacen donaciones a fundaciones ven cómo en su declaración el Gobierno regional les deduce un 10% del dinero que hayan aportado a los organismos con fines culturales o benéficos. El consejero de Hacienda, Juan Bravo, aseguró ayer, al presentar el proyecto de presupuestos a la Asamblea, que el anteproyecto de Ley de Medidas Fiscales y Administrativas para 2002 -que aprobará el Consejo de Gobierno previsiblemente en dos semanas- traerá buenas noticias: dará un empujón a las deducciones fiscales. Por una parte, está estudiando que cada nacimiento suponga a los padres una reducción que oscilará entre un 50% y un 75% más de las 25.000 pesetas que ahora desgrava. Es decir, a partir del año próximo, el Gobierno regional bonificará a cada nacimiento con entre 37.500 y 43.750 pesetas (entre 225,38 y 262,94 euros). Además, según dijo Bravo, el Gobierno está barajando la posibilidad de introducir otro caso para que los ciudadanos se desgraven una cantidad del impuesto sobre la renta por un nuevo concepto: por la acogida de un menor desamparado. Pero falta por concretar cuánto recibirán esas familias solidarias y si será únicamente en el año que reciban al nuevo hijo en sus casas o durante todo el tiempo que le tengan en régimen de acogida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de octubre de 2001

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