Clinton y Bush
En España, afortunadamente, ordenar un homicidio está penado con años de cárcel. Tanto Bush como Clinton han reconocido haber dado la orden de matar a Bin Laden. Deberíamos preguntarnos si ser presidente de un país les legitima para hacerlo. Ni siquiera en EE UU, donde aún existe la pena de muerte, está permitido aplicarla sin un juicio previo. ¿Dónde está el garante de la democracia y las libertades?
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.