Sant Martí quiere poner freno a los bares musicales en el área del 22@

El distrito se propone ordenar los establecimientos públicos

Sant Martí quiere poner orden en toda la actividad que desarrollan decenas de locales de todo tipo en el distrito pero, sobre todo, en las zonas de Barcelona que aglutinan los establecimientos lúdicos y nocturnos, como el Puerto Olímpico y el área que comprende el 22@, al sur de la Diagonal. En esta última se pretende no dar más licencias de discotecas o bares musicales. Ése es uno de los puntos del plan especial de establecimientos de concurrencia pública, pendiente de la firma del decreto de alcaldía.

El cambio de normativa fue una iniciativa del equipo de gobierno que, en principio, ha sido bien vista por la oposición de Convergència i Unió y el Partido Popular, aunque con matices. La proliferación de locales nocturnos en el denominado triángulo golfo -o lúdico, según las versiones- y el propio Puerto Olímpico ha desencadenado no pocos problemas, algunos de orden público y muchos de convivencia con los vecinos. En el caso concreto del triángulo golfo de Poblenou, los vecinos han exigido a los responsables municipales el control de muchos establecimientos que aparentemente son bares de comidas pero que, en la práctica funcionan como bares musicales. Los problemas se agudizan sobre todo los fines de semana con la afluencia masiva de público.

En los últimos años han proliferado las sanciones y algunos locales han sido cerrados. En el último año, precisamente por el proyecto del 22@ se ha producido una moratoria en la concesión de nuevas licencias de locales de ocio nocturno, según fuentes del distrito.

El citado plan especial hace una propuesta de las condiciones y limitaciones de las diferentes actividades para todo el distrito de Sant Martí y las peculiaridades de determinadas áreas, como el 22@ y el Puerto Olímpico, además del centro comercial de Glòries y los futuros, como el de Diagonal Mar. En el caso de discotecas y bares musicales, la propuesta es que cumplan la limitación de 400 metros de distancia entre ellos. Y en el área del 22@ -en la que se sitúa la mayor parte del triángulo golfo -el plan especial prevé una regulación más restrictiva en la que no se concederán nuevas licencias de bares y otro tipo de locales públicos en tanto no se desarrollen los planes especiales de cada manzana. Otra de las limitaciones que prevé el plan es la distancia mínima de 150 metros de bares, locales de juegos de azar, locales de espectáculos y discotecas respecto a colegios, centros asistenciales y docentes.

A juicio de Joan Puigdollers, presidente del grupo municipal de CiU, el plan es necesario pero 'vigilando' qué niveles de tolerancia se fijan. Para el Partido Popular tan importante o más es dictar normas para regular actividades como que después se controlen. 'No sirve de nada aprobar normas para que luego se incumplan', afirma la concejal Emma Balseiro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de octubre de 2001.