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El desvío de pacientes a Alzira mejora las cuentas del hospital de La Ribera

Enfermos de Gandia, Xàtiva, comarcas de Alicante y Valencia son trasladados a La Ribera

Pese a que la gestión del hospital de Alzira es privada, el principal aliado de que dispone para mejorar su cuenta de resultados no puede tener una naturaleza más pública: la Consejería de Sanidad. Desde este departamento se envían pacientes de Gandia y Xàtiva, además de otros procedentes de diversas comarcas alicantinas, lo que permite que este centro reciba un aporte económico extra. Fuentes sanitarias destacan que incluso se han remitido mujeres de los barrios marítimos de Valencia para ser asistidas de partos con anestesia epidural.

La fórmula es muy sencilla. La unión de empresas Ribera Salud que gestiona el hospital -controlada en un 51% por la aseguradora Adeslas- cobra de Sanidad algo más de 34.000 pesetas por cubrir la asistencia hospitalaria de cada uno de los 234.000 habitantes de la Ribera. Es decir, el hospital cobra lo mismo de la consejería haga una o mil intervenciones a enfermos de la comarca. Sin embargo, si el centro atiende a pacientes de fuera de la comarca, la cosa cambia. En este caso cobra al departamento que dirige Serafín Castellano por cada intervención que les realiza.

Pese a ir contra sus intereses, Sanidad desvía hacia La Ribera pacientes que requieren de determinadas atenciones. Según fuentes sanitarias, mujeres del barrio marítimo de Valencia han sido enviadas a Alzira para dar a luz con anestesia epidural. La rentabilidad de estos actos médicos es más que notable. Una cesárea con complicaciones asciende a 427.000 pesetas y un parto vaginal sencillo 200.000 pesetas -según el catálogo de precios de Sanidad- , cantidades que el hospital factura a la Generalitat. De esta forma, al atender un parto normal, el centro de Alzira recibe de la consejería lo que obtiene por la obligación de atender a casi seis pacientes durante todo un año. Esta fórmula no se limita a los partos de zonas de Valencia. Se extiende a pruebas diagnósticas, tratamientos de oncología, neurocirugía o cirugía cardiaca de pacientes de Gandia, Xàtiva o comarcas de Alicante, pese a poder ser tratados en hospitales públicos capaces de realizar estas intervenciones.

La diputada socialista María José Mendoza acusó ayer a Sanidad de favorecer los intereses de la empresa privada que gestiona el hospital y dijo que el centro de prioriza a los pacientes de fuera de la comarca para recibir fondos de Sanidad. Además señaló que esta estrategia produce una saturación del centro que se traduce en una peor atención hospitalaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de septiembre de 2001