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FIESTAS DEL MOTÍN DE ARANJUEZ | LA LIDIA

Joselito se llevó el gato al agua

Hubo orejas para todos (en diversa cuantía), dos salidas por la puerta grande, orejas y parabieness, pero quien se llevó el gato al agua fue Joselito.

Joselito: una torería, un oficio, más tablas que Borrás.

La corrida (a los toros nos referimos) no valió un duro. Era de esperar. Nadie podía pedir que salieran toros encastados con trapío y poder a estas alturas de la película. Y, naturalmente, salieron chicos, anovillados, flojos y conformistas.

Sin embargo había una diferencia con lo que viene sucediendo en tardes de figuras: no se caían, salvo el sexto, cuya invalidez y anovillada presencia constituían la vergüenza nacional. Todos aguantaron a pie firme (a pezuña neta se quiere significar), y a lo mejor tardeaban en las embestidas a causa de su desfallecimiento congénito, pero no medían la arena.

En cualquier caso las carencias de los toros se pasaban por alto. Con excepción de algún punto concreto de los tendidos donde debía de haber algún aficionado, que protestaba la falta de trapío y la invalidez, el resto de la concurrencia se lo pasaba aplaudiendo, vitoreando, exclamando olé y metiéndole la bronca al presidente si se negaba a conceder alguna oreja.

La histórica plaza de Aranjuez es hoy triunfalista a tope y en ella lo único que preocupa son, efectivamente, las orejas.La oreja peluda es en Aranjuez (igual que en la inmensa mayoría de las plazas) una unidad de destino en lo universal; por la oreja peluda hacia Dios.

Joselito, que estuvo superficial y espeso en su primer toro,no obtuvo entonces ninguna oreja mas se lo compensaron dándole dos en el cuarto. A ese toro, de impresentable cornamenta pero de encastada nobleza -que derribó, además- lo toreo con reposo y galanura.

Nadie le va a enseñar a Joselito cómo es el toreo sino que, al contrario, puede hacer él de profesor mostrando la enjundiosa templanza de la verónica (así dio alguna), el recorte de la chicuelina (tal cual la trazó en el quite), la belleza y la largura del toreo al natural.

El toreo al natural es a izquierdas, ya se sabe, aunque si se suprime el apoyo de la espada puede ser a derechas. Y así lo enseñó Joselito que, en las postrimerías de la faena, tiró la espada de madera y toreó con la derecha al natural.

Llevaba para entonces 10 minutos de faena, que ya son. Evidentemente Joselito estaba a gusto con el toro. Claro que el toro también estaba a gusto con Joselito pues, en caso contrario, a buenas horas iba a seguir embistiendo.

La faena, por tanto, transcurrió llena de gustos y mutuas complacencias. Si Joselito hubiese seguido con la hondura que imprimió a un par de naturales y tres o cuatro derechazos, la faena habría durado, forzosamente, tres o cuatro minutos, pues ni el toro, ni él, hubieran podido aguantar más. Y, sin embargo, entre uno y otro, desde los muletazos inciales sentado en el estribo a los ayudados finales compusieron mil pases premiados con dos orejas.

Dos también, solo que una en cada toro obtuvo Eugenio de Mora, que hizo el toreo más hondo y ligado de la tarde. Toreo sobre el fundamento de los derechazos y los naturales, abrochados con pases de pecho de acabada compostura.

La oreja que le dieron a El Juli fue protestada. El Juli no tuvo su tarde pese a lo mucho que bulló. O acaso porque lo suyo fue demasiado bullir. Si Mora toreaba hondo y Joselito ofrecía una versión profesoral de las suertes, banderillear a toro pasado, muletear rápido pegando voces y zapatillazos, como hacía El Juli, chirriaba demasiado. Y así pasó: que Joselito se alzó triunfador, le acompañó Eugenio de Mora y El Juli salió por la puerta chica, con una cierta sensación de fracaso.

Alcurrucén / Joselito, Mora, El Juli

Toros de Alcurrrucén, chicos, flojos (de una varita), nobles. 4º, que derribó en la única vara, de excepcional boyantía; 6º, anovillado e inválido.

Joselito: estocada corta ladeada y rueda de peones (silencio); primer aviso antes de matar, pinchazo, estocada ladeada, rueda de peones -segundo aviso- y se echa el toro (dos orejas). Eugenio de Mora: media (oreja); pinchazo y estocada caída (oreja). El Juli: estocada corta trasera ladeada y descabello (oreja protestada); pinchazo, estocada trasera y dos descabellos (aplausos). Joselito y Mora salieron a hombros por la puerta grande.

Plaza de Aranjuez, 5 de septiembre. 1ª corrida de las Fiestas del Motín. Cerca del lleno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de septiembre de 2001

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