Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA LUCHA CONTRA EL TERRORISMO

La policía vasca busca a tres etarras del 'comando Buruntza' que consiguieron huir

Garzón envía a prisión a cinco detenidos en la operación de la Ertzaintza en Guipúzcoa

Etxezarreta fue el único de los cinco activistas del comando Buruntza que aceptó declarar ante el juez Garzón en la Audiencia Nacional. En su declaración, Luis María Carrasco confesó su pertenencia a ETA y se limitó a contestar negativamente sobre aquellos hechos en los que no ha participado y a guardar silencio cuando el juez Garzón le preguntó por los atentados que se le atribuyen. Los otros tres activistas, Xabier Makazaga, Santiago Vicente Aragón y Oskarbi Jáuregui Amondarain, se negaron a declarar ante el juez.

Etxezarreta, que según fuentes jurídicas tenía que haberse casado el pasado sábado con Susana López García, detenida y liberada poco después por la Ertzaintza, confesó su participación en los asesinatos del ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui; del empresario José María Korta; del director financiero de El Diario Vasco, Santiago Oleaga, y del subcomisario de la Ertzaintza Mikel Uribe.

Etxezarreta confesó ser el auto material de dos de los disparon que acabaron con la vida de Santiago Oleaga. También declaró haber llevado el coche con explosivos utilizado para el asesinato del presidente de la patronal guipuzcoana, José María Korta, vehículo que fue activado por Makazaga. En el asesinato Mikel Uribe, Makazaga dio el aviso, y Carrasco y Aragón le ametrallaron, mientras él permanecía en un coche. Aragón le remató Carrasco disparó una nueva ráfaga.

Etxezarreta declaró ante Garzón que inició su relación ETA en 1997, tras viajar a Bidart (Francia), donde trabó contacto con un refugiado que le propuso colaborar con ETA y le preguntó si conocía a alguien más con quien trabajar. Etxezarreta les propuso a Luis María Carrasco.

Más tarde, les fue facilitada a ambos cierta cantidad de explosivos por alguien a quien identificó como Karpov, alias que corresponde a Juan María Intxausti Múgica. Pasó algún tiempo sin que se decidieran a hacer nada, por lo que fueron llamados a Francia por Soledad Iparraguirre Guenechea, Amboto, que les conminó a realizar algún atentado. A su regreso, iniciaron una campaña de colocación de bombas como integrantes del comando Eruzema, hasta marzo de 1998.

A punto de acabar la tregua de ETA, les convocó a Francia Francisco Javier García Gaztelu, Txapote, y les comunicó que les iban a mandar unos liberados. Primero envíaron a Makazaga y, más tarde, a uno de los actualmente huidos. Se incorporó posteriormente una mujer que también está fugada y, en junio de 2001, Vicente Aragón. Según las fuentes consultadas, de esta manera el comando se va renovando constantemente.

Etxezarreta declaró que el coche que la Ertzaintza encontró preparado como bomba-trampa no tenía aún asignado ningún objetivo concreto. Garzón les atribuye 21 atentados con explosivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de agosto de 2001