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Cientos de personas rinden homenaje en Berriozar a una víctima de ETA

Cientos de personas y diversos cargos públicos navarros, como el presidente del Gobierno foral en funciones, Rafael Gurrea, varios consejeros; el secretario general del PSN, Juan José Lizarbe, el presidente de CDN, Juan Cruz Alli, y ediles de Pamplona, se unieron anoche en Berriozar a los actos de homenaje a la memoria del subteniente Francisco Casanova, asesinado por ETA en esa localidad navarra hace ahora un año. También acudieron a los actos su viuda, Rosalía Sáinz, y sus dos hijos, tras un año sin pisar la localidad. Después del asesinato de su marido, a quien un etarra mató en el garaje de casa, la familia estableció su residencia en Tudela y, como ella misma explicaba ayer, ha vivido entre esta ciudad y Castejón, pueblo en el que se crió Francisco Casanova.

Uno de los actos del homenaje fue la colocación simbólica de la primera piedra de la futura escuela de música, un centro de formación que llevará el nombre del militar asesinado.

Entre los asistentes a los actos se encontraban la viuda y dos de los tres hijos de José Javier Múgica, concejal de UPN en la también localidad navarra de Leiza asesinado el pasado 14 de julio por ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de agosto de 2001