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CUMBRE DEL GRUPO DE LOS OCHO

Muerte y destrucción

La cumbre de Génova deja tras sí un balance de errores policiales que se han saldado con la muerte de un manifestante y cuantiosos daños, evaluados en más de 8.500 millones de pesetas. 'Tenemos que distinguir entre los profesionales de la guerrilla', dijo ayer Berlusconi, 'y los manifestantes pacíficos', que desean expresar su rechazo a un determinado sistema económico-político. La policía italiana ha tenido dificultades en establecer esta distinción. El portavoz del Foro Social de Génova, Vittorio Agnoletto, denunció ayer la represión usada contra los pacifistas mientras unos pocos miles de anarquistas violentos mantenían a la ciudad en vilo durante tres días.

Las huellas de esas 72 horas de guerrilla urbana serán visibles en Génova durante una larga temporada. Por primera vez en la historia del movimiento antiglobalización se ha producido un muerto: Carlo Giuliani, un romano de 23 años, cayó abatido por un policía el viernes, día de apertura de la cumbre. Lo más tremendo es que el carabinero que echó mano de la pistola, llevado por el pánico al verse sorprendido en una emboscada por un grupo de manifestantes, es un chico de 20 años que cumple el servicio militar en este cuerpo y, al parecer, había sido enviado a Génova para reforzar las medidas de seguridad.

Al mismo tiempo, más de 300 personas han sufrido heridas de diversa consideración, y dos de ellas están aún graves. Al menos dos barriadas de Génova han quedado devastadas, con los comercios incendiados y saqueados, decenas de vehículos quemados y el mobiliario urbano destruido. Silvio Berlusconi se ha comprometido a aprobar en el Consejo de Ministros de hoy el reembolso de parte del dinero. Ayer corrieron fuertes rumores de que los altos cargos de la policía y del cuerpo de Carabineros serán cesados en represalia por lo ocurrido en Génova. El portavoz de Il Cavaliere, Paolo Buonaitu, se vio obligado a desmentirlos inmediatamente para evitar mayores daños a la imagen del Ejecutivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de julio de 2001