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El PP veta a los candidatos políticos de los socialistas para renovar el Tribunal de Cuentas y el Banco de España

El diálogo institucional entre el PP y el PSOE para renovar los cargos de órganos institucionales ha sufrido un parón de consecuencias imprevisibles. El PP ha decidido vetar los nombres de más "perfil político" propuestos por los socialistas para renovar cargos en el Tribunal de Cuentas y el Banco de España.

Para esta institución, los socialistas pretendían sustituir a Jesús Leguina por el ex ministro socialista Juan Manuel Eguiagaray. Es Rodrigo Rato, titular de Economía, el que tiene que llevar al Consejo de Ministros la propuesta oficial sobre los nuevos nombramientos del Banco de España. Rato no ve con buenos ojos que alguien con tanto peso político como el ex ministro socialista forme parte del órgano de gobierno del banco. El PSOE recuerda que los populares no plantearon ningún escrúpulo cuando entró Luis Ramallo en el consejo del Banco de España en calidad de vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Tanto Rato como el portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, reiteraron anoche sus posturas sobre el nombramiento de Eguiagaray.

El PP hablaba ayer de "bloqueo" y el PSOE de "parón" y, por tanto, de un nuevo aplazamiento en la renovación de cargos institucionales hasta septiembre. Los socialistas se mostraron ayer sorprendidos por el veto popular a unas propuestas de nombramiento que consideraba aceptadas desde hace tiempo.

El PP rechaza que cuatro de los cinco candidatos del PSOE al Tribunal de Cuentas, Lluís Armet, Luis Martínez Noval, Ciriaco de Vicente y Jaime González, sean políticos del PSOE. El PP habló ayer de "veto institucional y no personal" para negarse a aceptar la propuesta de los socialistas.

"Los acuerdos con el PSOE tienen un límite", dijo ayer el secretario general del PP ante los miembros de la Junta Directiva Nacional de su partido como anticipo de lo que iba a suceder. "No hay vetos personales", señalaron ayer fuentes de la dirección del PP, sino "la imposibilidad de aceptar propuestas que supongan la desnaturalización de los órganos constitucionales".

El argumento del "excesivo perfil político" de las propuestas del PSOE ya se utilizó hace casi un par de meses y parecía solventado. Pero ahora no es así y los socialistas creen falaz considerar que los propuestos por el PP no sean de su afinidad absoluta aunque ellos insistan en ponerles la etiqueta de "técnicos".

Otra dificultad está en la elección de los ocho miembros del Consejo General del Poder Judicial de extracción parlamentaria ante la demanda del PP de consagrar en ese órgano su mayoría absoluta en detrimento de las minorías.

El secretario general del PSOE , José Luis Rodríguez Zapatero, conoció ayer esta situación en conversación telefónica con el secretario general del PP, Javier Arenas.

El PP quiere que su mayoría parlamentaria tenga el mismo reflejo en la composición del Poder Judicial, y el PSOE les acusa de querer superar esa mayoría.

La negociación en sí misma adquiere bastante complejidad por cuanto que los dos grupos mayoritarios quieren poner en relación la elección de los doce vocales propuestos por los jueces con los ocho de elección directa del Congreso y el Senado. De los veinte, el PP considera que debe tener 12 y el PSOE, 7 y el número veinte de consenso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 2001