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Vuelven los cortes de tráfico a la ronda del Mig

Las obras supondrán 15 meses de cortes y la inversión suma 20.000 millones

Quizá algún día, algún barcelonés haya visto la ronda del Mig sin operarios. Pero es una imagen casi insólita. Por fas o por nefas, el tramo que va de Via Augusta a la plaza de Cerdà siempre tiene a alguien trabajando. Empezó por la plaza de Cerdà (que no está terminada), siguió con el problema de la válvula que supuso un par de inundaciones consecutivas. Mientras, en el otro lado se construía el túnel de Mitre, a la altura del antiguo campo del RCD Espanyol, y en el centro se cubrían algunos tramos.

Esto provocó diversas protestas que supusieron, casi sin haber acabado las obras, otras nuevas para abrir un túnel en Carlos III que diera salida a los vehículos que iban hacia la Diagonal, mientras se decidía cubrir otros tramos en la zona de Les Corts y la Bordeta. Estos trabajos, que están ahora en marcha, son los responsables de los cortes que durarán 15 meses. Y cuando terminen estas obras, empezarán otras: el soterramiento de las vías de Sants para que entre el AVE exigirá el desvío de un colector que pasa exactamente bajo la ronda, por lo que habrá que realizar nuevas obras y nuevos cortes.

El tramo en cuestión tiene apenas 3,5 kilómetros, pero el conjunto de obras realizadas en los últimos cinco y las pendientes de efectuar (sin contar las del AVE) suman ya unos 20.000 millones de pesetas. Exactamente 19.071, según los datos actualizados del Ayuntamiento. No obstante, si se suman las cifras utilizadas por los concejales en las múltiples presentaciones de obras, la suma supera los 23.000 millones.

En origen, el Ayuntamiento decidió que la cobertura se financiaría con la construcción de aparcamientos que serían vendidos a los vecinos. Pero el sistema sólo funcionó en el tramo situado entre la calle de Sants y la avenida de Madrid. En el resto, todo ha corrido a cargo del conjunto de los barceloneses, aunque se han recibido algunas ayudas europeas para reducir el ruido.

Cuando estén acabadas todas las obras previstas, aún habrá vecinos indignados porque el trecho que pasa bajo sus ventanas no habrá sido cubierto. Es el caso de los que viven en Carlos III a ambos lados de la Diagonal. Dos tramos que quedarán descubiertos. Tampoco se construirá el túnel que debía cruzar la Via Augusta, uno de los puntos donde más se atascan los coches que circulan por la ronda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de junio de 2001